Telefónica aporta el 1,8% del PIB español y paga 22 euros de cada 100 en impuestos

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La directora general de Planificación, Contabilidad y Control de Telefónica, Laura Abasolo, y la directora de Ética Corporativa y Negocio Responsable, Elena Valderrábano, han presentado hoy en Madrid el Informe Integrado de la compañía correspondiente a 2016, que recoge los parámetros más relevantes de su estrategia en todos los países en los que opera, así como los retos para 2017.

Telefónica elige por segundo año este modelo de reporte al mercado, que engloba una visión estratégica conjunta y cohesionada entre lo financiero y lo no financiero, y permite entender mejor el ecosistema completo de la compañía.

Elena Valderrábano repasó las grandes tendencias y retos a las que la sociedad en su conjunto debe hacer frente en el corto plazo: el crecimiento demográfico y la urbanización, el empoderamiento del cliente, la reinvención del mundo laboral, la escasez de recursos o el cambio climático.

En paralelo, la explosión de los datos, la velocidad y ubicuidad de la conectividad y las mejoras en la eficiencia de la computación nos llevan a un nuevo paradigma tecnológico que podría incluso desencadenar un nuevo ciclo de crecimiento. Al mismo tiempo, estos avances generan desafíos sociales que es necesario abordar -privacidad y seguridad de los datos, posibles desigualdades sociales, dilemas éticos, incertidumbres en el empleo…-.

Esos retos, como explica el presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, en la introducción del Informe Integrado, “pueden ser también una oportunidad para hacer una sociedad digital más sostenible si lo hacemos de acuerdo a nuestros valores. Queremos dar la oportunidad a nuestros clientes de elegir los productos y servicios que le ayuden a mejorar su vida de manera íntegra, transparente y comprometida”.

En este sentido, Telefónica destaca que su prioridad es que sus avances beneficien a los clientes. Por ello, la retribución variable de la plantilla va ligada en un 50% a los usuarios, con independencia del área en la que el profesional desempeñe su labor. Todo ello sin descuidar lo básico: una conectividad excelente con la mejor red, un trato honesto y una atención que va más allá de la resolución de las quejas.

Pero más allá de los clientes, Telefónica es ya uno de los motores de progreso económico más relevante de las comunidades en las está presente. En 2016 aumentó su contribución al PIB del conjunto de los países en los que opera en 53.244 millones de euros, un 0,6% del total de la riqueza generada en el conjunto de ellos. En los países donde mayor es su volumen de negocio, como en España, esta cifra aumenta hasta el 1,8%.

Por cada euro de PIB creado por Telefónica de manera directa en 2016 generó 1,14 euros adicionales de forma indirecta e inducida como consecuencia de los gastos e inversiones que realizó la compañía. Así la aportación total al PIB de esos países es de 3,5 euros por cada euro que genera.

En impuestos, Telefónica paga a las haciendas públicas 22 euros de cada 100 que ingresa. La contribución tributaria total de Telefónica en 2016 ascendió a 11.365 millones de euros.

Un aspecto fundamental para el progreso de la sociedad es la creación de empleo y Telefónica también se presenta como un importante generador de puestos de trabajo, como lo demuestra el hecho de que en 2016 creara 1.278.194 empleos (directos, indirectos e inducidos), ya que por cada persona incorporada a su plantilla, genera 7 empleos más.

En España, Telefónica tiene 1.856 proveedores distintos, y el 91% de las compras que realiza las hace a compañías locales.

Impulsora de talento

En 2016, la compañía invirtió 39,3 millones de euros en formación, que supusieron 4,9 millones de horas, con un aumento de más de un 25% en el promedio por empleado. En 2016, Universitas Telefónica, la universidad corporativa, capacitó en su campus de Barcelona a 2.005 ejecutivos gracias a los programas presenciales de liderazgo y estrategia.

El Consejo de Administración definió la diversidad como la principal fuente de talento, marcando dos prioridades: reducir la brecha de mujeres que ocupan puestos de responsabilidad en la empresa y atraer talento joven –hoy, el 20% de la plantilla son menores de 30 años-. Un Consejo de Diversidad, creado en 2016 y compuesto por directivos de primer nivel, se encarga de impulsar las iniciativas necesarias para avanzar en este ámbito.

Además, 18.000 emprendedores desarrollan sus proyectos conectados a través de la herramienta digital de Telefónica Open Future, que ha ayudado a acelerar más de 1.500 startups en sus academias y espacios de Crowdworking e invertido en más de 700 startups. Con 85 socios públicos y privados, la plataforma ha comprometido una inversión por valor de 445 millones de euros con sus aliados.

En cuanto al gasto total de Telefónica en I+D+i en 2016 ha sido de 6.568 millones de euros y un año más ha sido la cuarta teleco mundial que más invierte en innovación y la segunda a nivel europeo, según el informe 2016 EU Industrial R&D Invesment Scoreboard de la Comisión Europea. La compañía registró 27 nuevas solicitudes de patentes.

Una red sostenible

La sostenibilidad también está en la agenda de la compañía, que duplicó en 2016 el uso de electricidad renovable, hasta el 44% a nivel global (el 79% en España), acelerando así para cumplir sus objetivos: alcanzar el 50% para 2020 y el 100% en 2030.

El consumo energético de Telefónica en 2016, debido sobre todo a la Red, fue de 6.740 Gwh, un 2,2% menos que en 2015 a pesar del aumento del tráfico de un 50%. Así, en 2016 redujo el consumo de energía por tráfico (intensidad energética) un 34%. Todo ello gracias al Plan de Eficiencia Energética que desarrolló 130 proyectos concretos que generaron un ahorro de 22 millones de euros. Además, disminuyó sus emisiones de CO2 un 26%.

Telefónica redujo sus emisiones de CO2 un 26% en 2016 como parte de su compromiso con el cambio climático y su objetivo es disminuirlas un 30% a 2020 para apoyar el Acuerdo de París.

Además, generó en 2016 cerca de 23.507 toneladas de residuos, un 12% menos, de los cuales el 94% fueron reciclados. La digitalización de su sistema de gestión de residuos le permitirá reducir aún más su impacto ambiental mediante planes de minimización de generación de residuos, reciclaje y reúso interno de, principalmente, aparatos eléctricos y electrónicos.

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