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Edición testing    26 de junio de 2019

intérpretes de signo

Madrid

El comité de la empresa que da el servicio, CILSEM, convoca una protesta el 15 de enero ante la Consejería de Educación por la precariedad en el sector y los impagos en las nóminas.

Los intérpretes de lengua de signos y asesores sordos siguen sin resolver completamente su situación de impagos en la Comunidad de Madrid. Aún tienen nóminas sin pagar. Por ello, han decidido dar un paso al frente y salir a la calle en señal de protesta. Lo harán el próximo 15 de enero ante la Consejería de Educación.

Educación

La empresa CILSEM sigue sin pagar y culpa a la Consejería de Educación de no abonar el servicio que se viene dando en los colegios e institutos desde junio.

La situación de los intérpretes de lenguas de signos se enroca en Madrid. Los profesionales llevan desde el verano sin cobrar. La mayoría, según ha podido conocer EL BOLETÍN, ya no cobró en junio; en julio y agosto fueron despedidos por el cierre de los colegios e institutos; y desde la vuelta a las clases no han recibido el pago de sus nóminas. Siguen trabajando cada día y sin noticias de la Consejería de Educación.

Madrid

Profesionales de servicios socioeducativos denuncian impagos en las nóminas, mientras ayuntamientos y Comunidad de Madrid ignora esta situación tras la externalización.

A las Administraciones madrileñas no parecen haberle salido del todo bien la externalización de algunos servicios. A los impagos que están sufriendo los intérpretes de lenguas de signos que trabajan en centros educativos, vuelven a sumarse el personal de cursos y talleres de varios de los centros culturales de la región.

Madrid

La Asociación CILSEM se encarga del servicio externalizado por la Comunidad de Madrid y asegura que es algo "puntual". Los trabajadores lo desmienten y amenazan con ir a huelga.

El dinero público no fluye para los intérpretes de lengua de signos que trabajan en la educación madrileña. La plantilla lleva hasta tres meses sin cobrar. “No es un hecho puntual, es una situación que llevamos padeciendo ya varios años”, relata a EL BOLETÍN una trabajadora de la entidad encargada de este servicio externalizado por parte de la Comunidad de Madrid.

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