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Edición testing    5 de julio de 2020

Crisis financiera

Bancos europeos

Deutsche Bank alerta de que las provisiones de los bancos europeos “son modestas” si se comparan con las de los estadounidenses.

La crisis del coronavirus tendrá un fuerte impacto en el sector financiero de todo el mundo, pero bancos europeos y estadounidenses han elegido estrategias diferentes para afrontarla: mientras que en Wall Street los bancos han disparado sus provisiones, en el Viejo Continente éstas han sido elevadas pero mucho más moderadas, alentando los temores de que se repitan los errores de la anterior crisis.

Empresas

Hasta un 12% de las empresas cotizadas en bolsa podrían ser Zombis, según el BIS.

La crisis mundial provocada por la pandemia del coronavirus amenaza con sacar a la luz las debilidades heredadas desde la anterior crisis financiera de hace más de una década. Una de ellas es la de la existencia de las denominadas empresas zombi, que amenazarán con frenar la recuperación del empleo y la productividad en cuanto se reabran las economías.

Bolsa

Los sectores de la salud, la tecnología y la logística, en el punto de mira de los ricos fondos soberanos del Golfo.

Los grandes fondos soberanos del Golfo, entre ellos el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudí y el Mubadala de Abu Dhabi, comienzan a moverse en busca de gangas para comprar activos cuyas valoraciones se hayn visto sacudidas por la pandemia del coronavirus. Según publica Financial Times, que cita a banqueros y personas conocedoras de la situación, la intención es invertir en sectores que podrían tener una recuperación más rápida, como la salud, la tecnología o la logística.

Coronavirus

“EEUU podría tener más margen que Europa para sufrir nuevas correcciones”, señalan los analistas de DWS.

Tras el pánico inicial y la fuerte volatilidad que han sacudido a los mercados desde hace dos semanas, en las últimas jornadas los principales parqués mundiales parecen haberse calmado en su búsqueda de un suelo más o menos estable. Sin embargo, los analistas señalan que en Wall Street todavía hay margen para las caídas si se compara la actual crisis con la provocada por la quiebra de Lehman Brothers.

Covid 19

El organismo pide una respuesta coordinada global. Contempla diferentes escenarios. El más negativo por ahora supondría el aumento del despleo mundial en 25 millones de personas.

La crisis económica y laboral provocada por la pandemia del COVID-19 podría aumentar el desempleo mundial en hasta 25 millones de personas en un escenario adverso, según una nueva evaluación de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), superando de este modo a los empleos destruidos durante la crisis financiera. El organismo estima, no obstante, que de haber una respuesta política coordinada a nivel internacional el impacto sobre el desempleo mundial podría ser significativamente menor.

Sareb

La nueva estrategia de la Sareb “podría entrañar altos costes operativos y plantear riesgos para la materialización de las recuperaciones previstas”, señala la Comisión Europea.

La Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb) se acerca al ecuador de su esperanza de vida todavía lejos de los objetivos que se plantearon cuando el Gobierno de Mariano Rajoy la puso en marcha dentro de las medidas destinadas a sanear a las antiguas cajas de ahorros.

Wall Street

Los 12 bancos de inversión más grandes del mundo registraron ingresos combinados de 147.500 millones de dólares, la cifra más baja desde 2008.

Los ingresos de los principales bancos de inversión cayeron en 2019 a su nivel más bajo desde la crisis financiera, trayendo aparejados además unos recortes de empleo sin precedentes, según datos de Coalition que recoge el diario Financial Times.

Deuda

En los últimos tres meses del año, los nuevos préstamos saltaron a su mayor volumen desde el último trimestre de 2005.

Los hogares estadounidenses se endeudaron por 601.000 millones de dólares en 2019, la mayor cifra anual desde 2007, antes de que estallara la crisis financiera expandida a nivel internacional, dijo el martes el Banco de la Reserva Federal de Nueva York.

Deuda mundial

“En una tercera parte de esas economías, el coeficiente de endeudamiento público se sitúa 30 puntos porcentuales por encima del nivel previo a la crisis”.

La acumulación de la deuda mundial empieza a hacer sonar las alarmas del Fondo Monetario Internacional (FMI), que empieza a ver como buena parte de las economías están en una situación más precaria que antes de que estallase la crisis financiera. De hecho, un 90% de los países desarrollados está ahora más endeudado que en 2008, según los cálculos de la institución, y las economías emergentes no están en una situación mejor.

Bolsa

Un paper publicado por el FMI alerta de que “todavía hoy existen vulnerabilidades en los bancos de la zona del euro”.

Se ha convertido prácticamente en un tópico desde el estallido de la crisis financiera hace más de una década: un banco supera –incluso con nota- los test de estrés a los que le somete su supervisor pero meses después acaba teniendo que ser rescatado. Ahora un estudio publicado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) muestra que las métricas basadas en los mercados de acciones son más fiables que el capital regulatorio para detectar las manzanas podridas del sector financiero. Y lo que es más preocupante, que estas ratios de capital basadas en la bolsa “sugieren que todavía hoy existen vulnerabilidades en los bancos de la zona del euro, algunos años después del final de la crisis”.

Deuda

“Los estándares de suscripción de préstamos apalancados se han relajado, y no está claro dónde se distribuyen las exposiciones de las CLO”, alerta a los líderes mundiales el FSB.

El mercado de ‘collateralized loan obligations’ o CLO, la nueva deuda basura que ha irrumpido en el escenario de tipos ultrabajos propiciado por los bancos centrales, no parece frenarse pese a las crecientes advertencias de los reguladores. De hecho, los últimos datos conocidos muestran que la emisión en EEUU se mantiene en los niveles récord alcanzados el año pasado.

Banca

Un documento de trabajo publicado por el FMI alerta de los riesgos de una dependencia excesiva de los ingresos no vinculados a intereses, la financiación mayorista y el apalancamiento.

El escenanio de bajos tipos de interés con el que los bancos centrales han intentado dar impulso a una economía que sigue sin carburar del todo tras la crisis de hace una década ha vuelto a poner sobre la mesa el debate sobre la rentabilidad de los bancos y la estabilidad financiera. Un reciente 'paper' publicado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) parece dar en parte la razón a los bancos: un fuerte beneficio puede ser una salvaguarda ante futuras crisis, pero mucho de ello depende de en dónde obtengan las entidades sus ingresos.

Inversión

La negociación en uno de los vehículos más desestabilizadores de la crisis se dispara un 40% en el año.

Una década después del estallido de la crisis financiera, los inversores están regresando a un complejo producto de derivados que fue señalado como uno de los grandes culpables de extender las pérdidas, según publica Financial Times. Hablamos de los CDO -collateralised debt obligations- 'sintéticos', vehículos que agrupan derivados cuyos rendimientos dependen del rendimiento de bonos, préstamos y otras deudas, yque poroporcionan a hedge funds y otros inversores una forma distinta de apostar por la solvencia de las empresas estadounidenses.

Renta Fija

La calidad de la protección de los inversores marca un mínimo histórico: un 85% de los préstamos apalancados con ‘covenant-lite’.

Si se produce –o cuando se produzca- el descalabro, será difícil decir que no hubo advertencias. El Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Internacional de Pagos (BIS), la Reserva Federal o el Banco de Inglaterra alertan cada poco tiempo del riesgo acumulado a través de los préstamos apalancados, pero mientras tanto este tipo de deuda más arriesgada sigue acumulando récords preocupantes.

Deuda

“Las inversiones en ‘collateralized loan obligations’ aumentaron notablemente en los últimos años y podrían plantear un riesgo significativo” para las aseguradoras, señala Fitch.

‘Collateralized loan obligations’ o CLO. Un nombre que inevitablemente recuerda a la ingeniería financiera que provocó la crisis de hace una década, y que ahora empieza a temerse que sea el desencadenante de una nueva. La última advertencia ha llegado de la mano de Fitch Rating, que en un reciente informe alerta de que las aseguradoras de vida estadounidenses han ido acumulando estos vehículos, lo que podría resultar cuanto menos problemático en la próxima recesión.