Sin plazas suficientes para psicólogos residentes en un país de 10 suicidios al día y de fármacos como solución

Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad

Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad / Jaime Pozas

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Los estudiantes del examen para ser Psicólogo Interno Residente (PIR) vuelven a pedir más plazas de este tipo de formación sanitaria. Seis han sido las plazas que han aumentado en esta convocatoria después de un año en el que la salud mental ha sido uno de los temas más comentados. Ante esta situación las plataformas MásPlazasPir, Revolución PIR y PIRjusto han decidido unir fuerzas y comenzar a preparar una concentración en septiembre a la puerta del Ministerio. “Estamos valorando hacer una manifestación el mes que viene. Lo que estamos viendo ahora es como lo vamos a ir desde los distintos puntos de España en Madrid, porque nuestros colegios oficiales no están mucho por la labor de ayudarnos”, declara Rodrigo Redondo, estudiante del PIR y miembro de PIRjusto.

En España hay 6 psicólogos por cada 100.000 habitantes, lo que ocasiona grandes listas de espera para acudir a un profesional y un tratamiento únicamente basado en fármacos. Esto ocurre en un país donde cada día se suicidan 10 personas y donde 6 de cada 10 españoles sufren ansiedad o depresión, según datos del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).

Gema Gil se presentó por primera vez ha este examen en la anterior convocatoria y vuelve a repetir en esta. Ella es una de las estudiantes que esperaba un aumento en el número de plazas, después de “el bombo” que se había dado al tema en los medios de comunicación y en el Congreso de los Diputados. “Al final nos hemos quedado con una sensación de indefensión”, relata Gil. “Queda muy bonito hablar de salud mental, pero al final se ha quedado en palabras”, añade. En sintonía con ella se encuentra María Llorens, que pide pasar del debate a la acción. “Hemos recibido muy mal la noticia de las 6 plazas”, explica Llorens.

“Para ayudar a la gente hay que aumentar el número de plazas PIR, mejorar el sistema para que los psicólogos clínicos puedan tutorizar e incrementando el número de plazas para este tipo de profesional sanitario”, considera Rodrigo Redondo de PIRjusto. Andrea Sánchez todavía está terminando la carrera de psicología, pero su deseo es estudiar el PIR en cuanto acabe. Por ello, forma parte ya del movimiento Revolución PIR. Ella, desde su plataforma quería al menos un aumento igual que el del año anterior que fueron 8 nuevos puestos.

Por su parte desde la Asociación Nacional de Psicólogos Clínicos e Internos Residentes (ANPIR) agradecen que se hayan creado esas 6 nuevas plazas este año, aunque con reticencias, ya que su portavoz Gabriel Rodenas esperaba que al menos se ofertasen las plazas acreditadas. “Estas plazas son las que pueden cubrir el personal docente de los hospitales. Actualmente tenemos 222 plazas de este tipo. Teníamos la esperanza de que se ofertaran todas”, establece Rodenas.

El problema de estos estudiantes no termina con conseguir la plaza de residente. Una vez entrar en un hospital público reciben una formación de psicólogo clínico que en el futuro les permitirá trabajar en el sistema sanitario público. Sin embargo, sólo el 30% de ellos lo conseguirá. “Nosotros sabemos que hay alrededor de 9.000 psicólogos clínicos en España y sólo 2.200 trabajan en la pública”, denuncia Gabriel Rodenas de ANPIR.

Terapia psicológica para los estudiantes del PIR

Según datos de MásPlazasPir en la convocatoria de 2020 el 95% de los aspirantes no consiguieron su objetivo. Sólo el 5% han comenzado este año su residencia. Por ello, hay muchos estudiantes que tienen que recurrir a terapia para poder preparar el PIR. “Actualmente no conozco a ningún compañero que no vaya a terapia”, establece Andrea Sánchez: “Por mucho que hayas estudiado no tienes la seguridad de que vayas a sacar una plaza. Hay gente muy válida que se queda fuera”.

“Al final es muy complicado encontrar el equilibrio. En mi caso acudo a una academia donde me dan cierto apoyo, pero me da la sensación de que no están valorando nuestro conocimiento, hagas lo que hagas es probable que no obtengas plaza y que te tires muchos años acudiendo a convocatorias”, añade Gema Gil. “Es complicado no tirar la toalla día a día”.

¿Cómo afecta la falta de plazas PIR a la población?

Andrea Sánchez estima la población para poder acceder a un psicólogo clínico por la sanidad pública tienen que esperar una media de tres meses para ser atendidos, lo que ocasiona que los problemas que puedan tener se cronifiquen. “Las personas cuando se encuentran mal y van al médico de atención primaria no quieren que les den un fármaco y los manden a casa. Necesitan ayuda de un profesional”, comenta Gema Gil.

“Hay personas que se podrán ir a la privada, pero otras no. No estamos garantizando el derecho a la salud y a la protección de la salud”, explica Gabriel Rodenas de ANPIR. “Los profesionales estamos haciendo un esfuerzo titánico porque no tenemos recursos materiales y humanos”, agrega. Para él, es importante la dotación de recursos porque detrás de los números siempre hay personas.

“Yo creo en la sanidad pública”, aclara María Llorens: “Cuando te metes en el PIR sabes que es una carrera de fondo, tienes que estar muy mentalizado de que no va a ser ni el primer año ni el segundo. Yo en mi caso tengo muy claro que no es por mí, que es por la sociedad, porque se merecen una atención global”.

 

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