Sin aire acondicionado y con temperaturas de 30 grados: “verano asfixiante” en el hospital de Alcalá

Hospital de Alcalá de Henares.

El Hospital Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares no tiene aire acondicionado por las noches. La empresa Ferrovial que gestiona la climatización en el centro lo apaga en horario nocturno. Así lo denuncia CCOO, que afirma que esto provoca que en las plantas de hospitalización se lleguen a los 30 grados. Ante las quejas de sanitarios y pacientes la gerente del hospital ha encargado una auditoría externa para decidir si se pone o no.

Según explica el sindicato en una nota, la gerente del Hospital Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares “ha despachado las reclamaciones de profesionales y pacientes que están soportando un verano asfixiante”, encargando una auditoría externa para determinar si enciende o no el aire acondicionado en horario nocturno. Algo que, critica, tardará varios meses.

Los responsables de CCOO en el hospital han presentado sendos escritos a la Dirección del centro reclamando el funcionamiento del aire acondicionado durante las 24 horas del día. “De lo contrario, las zonas de hospitalización y, principalmente las unidades que están cerradas, como la Unidad de Ictus o las hospitalizaciones de pacientes COVID – estas últimas durante los meses de junio y julio han superado los 60 pacientes ingresados- alcanzan temperaturas que trabajadores y pacientes definen como insoportables y asfixiantes”, afirma.

El pasado 6 de junio Comisiones presentó el primer escrito sobre esta cuestión y la gerente del hospital declinó tomar medidas “argumentando (en su escrito de contestación) que las altas temperaturas que se habían registrado en el interior del centro se debían a un hecho puntual, en referencia a la primera ola de calor que se registró en la Comunidad de Madrid a finales de mayo”.

Sin embargo, y “ante la persistencia de las altas temperaturas” durante los siguientes meses, insistió en sus escritos, el último con fecha 18 de agosto. Pese a ello, el aire acondicionado ha seguido desconectando. Ante esto, algunos pacientes se han llevado ventiladores para soportar las altas temperaturas.

Para el sindicato es una “tomadura de pelo” que la solución sea solicitar una auditoría externa, “con el consiguiente coste económico y el tiempo que requiere”, para decidir si se enciende o no un aire acondicionado “que garantice tanto la hospitalización adecuada de los y las pacientes, como la normativa de Salud Laboral para que los y las profesionales desarrollen su trabajo en condiciones óptimas”.