En un comunicado, el sindicato justifica la convocatoria al considerar que se trata de “la única vía legal” que se ha dejado a los trabajadores para reclamar la recuperación de los estándares de seguridad del sistema ferroviario y proteger tanto a los profesionales como a los usuarios del ferrocarril.
La protesta llega después de varios siniestros graves en la red ferroviaria española que han reavivado el debate sobre el estado de las infraestructuras, los protocolos de mantenimiento y las condiciones de seguridad en la circulación de trenes. Semaf insiste en que la situación actual supone un riesgo inasumible para el personal y para los viajeros.
Una huelga que afecta a todo el sector
La convocatoria de huelga está dirigida a todos los maquinistas de las diferentes empresas ferroviarias, que serán llamados a secundar los paros durante las tres jornadas señaladas.
Sumario: La huelga está planteada como un paro sectorial y no se limita a una sola operadora ferroviaria.
Desde el sindicato subrayan que el alcance de la protesta es general en el sector, al entender que los problemas de seguridad no son puntuales ni aislados, sino estructurales.
Tramitación legal y calendario del paro
Semaf ha informado además de que ya ha iniciado todos los procesos legales necesarios para la tramitación de la huelga en las distintas empresas que componen el sector ferroviario.
El sindicato asegura que la convocatoria cumple con todos los requisitos legales y administrativos
| Fecha | Tipo de paro | Colectivo afectado |
|---|---|---|
| 9 de febrero | Huelga sectorial | Maquinistas ferroviarios |
| 10 de febrero | Huelga sectorial | Maquinistas ferroviarios |
| 11 de febrero | Huelga sectorial | Maquinistas ferroviarios |
Los accidentes como detonante
Los accidentes de Adamuz y Gelida, que han causado la muerte de numerosas personas, entre ellas tres maquinistas, han sido el detonante directo de esta convocatoria.
Semaf vincula directamente la huelga a la falta de garantías de seguridad tras los últimos siniestros mortales
El sindicato insiste en que no se puede normalizar una situación en la que, a su juicio, la seguridad ferroviaria queda en segundo plano, y advierte de que las movilizaciones continuarán si no se adoptan medidas concretas.







