Mercado inmobiliario

Sareb teme una desinversión masiva de los grandes fondos en vivienda

La entidad eleva un 10% sus pérdidas en el primer semestre del año, hasta los 715 millones de euros.

Sede de la Sareb

Sede de Sareb

La Sareb trabaja ya en la elaboración del que podría ser su último plan de negocio antes de su liquidación en 2027, salvo cambio legislativo. Para su elaboración, está contemplando riesgos adicionales a los inherentes al mercado inmobiliario y la actividad económica. Entre ellos, la posibilidad de que los grandes fondos de inversión desinviertan de forma masiva en inmuebles.

Según detalla Sareb en su último informe de actividad, correspondiente al primer semestre, si estos actores financieros decidiesen desinvertir de manera masiva sus carteras con una estrategia agresiva de descuento de precios ejercerían una mayor presión y competitividad en el mercado.

“Este hecho podría impactar negativamente en el valor de mercado de los inmuebles de Sareb”, advierte la empresa controlada por el Ministerio de Asuntos Económicos a través del FROB.

El negocio de esta compañía consiste en la venta de propiedades procedentes de activos problemáticos que adquirió a las entidades bancarias rescatadas tras la crisis financiera e inmobiliaria iniciada en 2008. Se constituyó en 2012 y tiene de vida hasta 2027 para deshacerse de los préstamos fallidos y sus activos entregados como colateral.

En los últimos meses, varios fondos de inversión se han lanzado a analizar la venta de grandes carteras de pisos ante el cambio de ciclo en el sector, inmerso en una crisis de incertidumbre por el enfriamiento de la economía y, sobre todo, tras el cambio de paradigma de política monetaria para contener la inflación, que ha encarecido el crédito.

Según publicó esta misma semana El País, el fondo estadounidense BlackStone -el principal tenedor de pisos de España-  va a poner a la venta edificios de viviendas en alquiler de Testa (la socimi que adquirió en 2018 y cuyos dueños eran Merlin, Acciona, Santander y BBVA) para comprobar el apetito del mercado después de que se hayan frustrado operaciones por la incertidumbre en precios.

Otros medios han apuntado que Blackstone podría ir más allá y contemplan desprenderse de Testa al completo o, al menos, ceder su control mayoritario, lo que supondría en cualquier caso la mayor operación en el mercado inmobiliario español en los últimos años.

Una de las operaciones fallidas la ha protagonizado el fondo TPG, que puso a la venta la socimi Témpore, que cuenta con activos valorados en 400 millones de euros procedentes de Sareb, pero no ha encontrado comprador.

PERDIDAS DE 715 MILLONES EN EL PRIMER SEMESTRE

Este contexto complica aún más el negocio a Sareb, que ha anunciado pérdidas de 715 millones de euros en la primera mitad del año, un 10,3% superiores a las del mismo periodo de 2021.

Dichas pérdidas situaron los fondos propios de la sociedad en números rojos, hasta los 1.755 millones de euros negativos, aunque eso no le impide operar con normalidad, pues no está obligada a declararse en causa de disolución tras la aprobación del Real Decreto Ley 6/2020.

No obstante, la compañía ha reducido su deuda en 1.274 millones de euros y la ha dejado en 33.644 millones a cierre de junio. Además, vendió en el primer semestre 9.883 inmuebles, un 22% más, lo que elevó los ingresos de este capítulo en un 19%, hasta los 808,9 millones.

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