¿Reunificar las deudas o Ley de la Segunda Oportunidad?

Estatua de la Libertad
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Cuando las deudas te superan y no sabes muy bien qué hacer, es fácil que el desconocimiento te lleve a tomar las decisiones erróneas. Es por eso que en casos como este, lo mejor es recurrir al asesoramiento de profesionales. No solo para que te informen de las posibles salidas a tu problema, sino para que también, te ayuden a llevarlas a cabo.

Una de las opciones más recurrentes es la reunificación de deudas. La gente intenta negociar con los bancos y financieras el juntar todos sus préstamos y créditos en un único pago con la idea de reducir la cuota mensual a pagar. Para ello acaban hipotecando su casa con los riesgos que esto conlleva.

En primer lugar, esto solo es una solución a corto plazo, por supuesto, se notará mes a mes por ir más desahogados, pero hay que tener cuidado con ciertos detalles, como por ejemplo, los intereses de esa hipoteca.

Por muy bajos que te parezcan los intereses, en definitiva lo que haces es ir aumentando poco a poco tu deuda, menos cuota a pagar, más tiempo de deuda, más tiempo con esos intereses. Además, si en algún momento, por el motivo que sea, no puede pagarse esa cuota, perderías tu vivienda. Una vivienda que en principio ya estaría pagada o casi.

Si no tienes ingresos suficientes para pagar la hipoteca, no va a ser sencillo sobrevivir sin una vivienda propia, los alquileres no siempre son baratos y si toda una familia depende de ello, menos.

Es por esto que siempre es mejor buscar alternativas a las hipotecas u de hecho, aunque no muchos son conscientes de ellos, las hay.

A día de hoy, la opción mejor opción es recurrir a la Ley de la Segunda Oportunidad, ¿En qué consiste esta ley?, ¿Quiénes pueden optar a ella? Estas son muchas de las preguntas que se presentan al oír hablar de ella.

La Ley 25/2015 está pensada para todos aquellos particulares y trabajadores por cuenta propia que han acabado con más deudas de las que pueden pagar en ese momento.

La primera fase, conocida como Acuerdo Extrajudicial de Pagos, es muy importante, ya que si no se consigue llegar a un acuerdo, como su nombre indica, será determinante para las posteriores decisiones del juez.

En este punto, lo que se pretende es que deudor y acreedores lleguen a un acuerdo entre las partes para acabar liquidando la deuda de una manera beneficiosa para ambos. Para ello, el deudor deberá solicitar la ayuda de un abogado que actuará como mediador concursal.

La persona con deudas, puede ofrecer a los acreedores el pago mediante la cesión de determinados bienes, pero recordado que esto no es obligatorio, como en el caso de no poder pagar una hipoteca, en principio nadie va a obligar al deudor a ceder una parte de su patrimonio presente o futuro que haga que lleve una vida digna o pueda mantener la actividad económica que desarrolla.

También, puede solicitar fraccionar la deuda, devolverla en pequeños pagos que le hagan poder sobrevivir al día y a día y que el acreedor en menos de 10 años consiga su dinero. Si no se llega a un acuerdo, ya sea porque a los acreedores no les parece bien o porque realmente al deudor le es imposible pagar, el hasta ahora mediador concursal, pedirá al juez un concurso de acreedores, pasado a ser en esta fase un administrador concursal.

En este momento, el juez evalúa la situación y cada una de las deudas y decide si exonera al deudor de las mismas en función a ciertos parámetros y requisitos.

Gracias a esto, mucha gente puede volver a empezar de cero, remontar su vida y hacer resurgir un negocio. Lo que finalmente también es beneficioso para la economía de un país, que haya negocios y movimiento de dinero, solo posible si la gente lo tiene.

Si te has sentido en algún momento representado y crees necesario acudir a un profesional para que te ayude con tus deudas o quieres obtener más información como conocer que requisitos evaluará el juez, contacta con Abogados para tus deudas.