Repsol sacrifica parte del dividendo para acelerar su reconversión en una compañía de cero emisiones

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Repsol invertirá un total de 18.300 millones de euros en el próximo lustro (2021-2025) para acelerar su plan de transformación hacia una compañía cero emisiones netas y ser protagonista en la transición energética, según ha anunciado hoy. Las acciones de la empresa han abierto la sesión con caídas superiores al 3% hasta marcar 8,46 euros en el Ibex.

La nueva ‘hoja de ruta’ lanzada por el grupo, el segundo plan desde que Josu Jon Imaz asumió las riendas ejecutivas de la compañía, incide así en un proyecto para transformar Repsol en el horizonte de la próxima década, pero manteniendo como pilares la generación de caja que permitirá financiar esta apuesta por el crecimiento y una retribución atractiva para los accionistas.

Las inversiones en iniciativas bajas en carbono del grupo representarán un 30% del total, ascendiendo a los 5.500 millones de euros, con el foco especialmente puesto en su expansión internacional en este ámbito.

Así, la compañía apostará por la descarbonización de su cartera de activos y el desarrollo de un nuevo modelo operativo que pondrá en valor sus actuales fortalezas para sumar nuevos pilares en los que se apoyará la compañía en el futuro como son el nuevo negocio Cliente y la generación baja en carbono.

Este plan estratégico 2021-2025 que lanza la compañía en medio de un escenario marcado por la crisis del Covid-19 que ha impactado especialmente sobre el sector petrolero, representará así un impulso para el grupo en su camino hacia ese 2050 en que pretende ser una compañía cero emisiones neta.

Al final del periodo, la compañía presidida por Antonio Brufau prevé que su resultado bruto de explotación (Ebitda) supere los 8.200 millones de euros.

Un escenario de 50 dólares el barril

Repsol ha diseñado este plan sobre un escenario de 50 dólares el barril de Brent y 2,5 dólares el Mbtu (medida para el gas), precios sobre los que la empresa prevé generar caja para cubrir esas inversiones y remunerar a los accionistas, llegando al final del periodo con un nivel de endeudamiento similar al de 2020.

Para llevar a cabo esta nueva ‘hoja de ruta’, Repsol ha definido un nuevo modelo organizativo formado por cuatro áreas de negocio -Upstream, Industrial, Cliente y Generación baja en emisiones-, con lo que prevé incrementar la obtención de resultados diferenciados y el afloramiento de valor.

Dentro de este nuevo modelo, el grupo plantea la entrada de socios o inversores en esa área de Generación de baja en emisiones, o incluso su salida a Bolsa, como ya anunció recientemente Josu Jon Imaz, lo que considera que supondrá «un importante impulso para la consecución de objetivos y garantizará un mayor retorno de nuestras operaciones».

Recuperar la cota del euro por acción en 2025

En lo que se refiere a la remuneración al accionista, otra de los pilares sobre los que se asienta el nuevo plan, la compañía combinará el pago en efectivo con recompra de acciones, con el objetivo de ser «una de las remuneraciones más atractivas del sector y del Ibex».

De esta manera, a pesar de sacrificar parte de esa remuneración al accionista para abordar este crecimiento -tras alcanzar el euro por acción bajo la fórmula de ‘scrip dividend’ en 2020-, en 2021 el dividendo será de 0,60 euros por título (‘scrip dividend’ más dividendo en efectivo), cantidad que se incrementará progresivamente a lo largo del plan, hasta alcanzar los 0,75 euros por acción.

Así, prevé un incremento del 25%, desde esos 0,6 euros de 2021, en esa retribución a sus accionistas a lo largo del periodo, con una fase de crecimiento a partir de 2023 que le permitirá superar esa cota del euro por acción, incluyendo la recompra de acciones que se realizaría a partir de 2022, en 2025.

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