El mensaje, centrado en la convivencia, la desinformación, la polarización y la necesidad de ejemplaridad institucional, ha sido valorado de forma positiva por el Gobierno, el PSOE y el PP, y cuestionado por Podemos y el independentismo catalán.
Tras la intervención del monarca, buena parte del debate político se trasladó a las redes sociales, donde dirigentes nacionales y autonómicos fijaron posición.
Texto introductorio Felipe VI alertó en su mensaje del “cansancio” de la ciudadanía ante la confrontación política, del impacto de los extremismos y de la erosión que provoca la desinformación. El Rey recordó que la convivencia democrática “no es un legado garantizado” y apeló a la responsabilidad de los poderes públicos para preservarla, en un contexto marcado por la tensión política y social.
El Rey alerta del desgaste democrático y pide responsabilidad institucional
El respaldo del Gobierno y del PSOE
Desde el Gobierno, el presidente Pedro Sánchez agradeció el mensaje del Rey y puso en valor su llamamiento a la convivencia, la tolerancia y el respeto entre ciudadanos, subrayando la importancia de reforzar la cohesión social en un momento de incertidumbre.
En el PSOE, varios dirigentes coincidieron en destacar el tono integrador del discurso. La portavoz del partido, Esther Peña, valoró positivamente la apelación a la convivencia democrática y a la necesidad de frenar la polarización, mientras que otros cargos socialistas remarcaron la importancia de combatir la desinformación y fortalecer las instituciones.
Gobierno y PSOE destacan el tono integrador y el llamamiento a la cohesión
Apoyo cerrado desde el PP
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, aseguró que “suscribe” el mensaje del Rey y resaltó conceptos como Constitución, Europa y convivencia.
En el ámbito autonómico, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, defendió la “voz serena” de Felipe VI y vinculó el discurso al espíritu de la Transición. En la misma línea, el presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, subrayó la necesidad de “cuidar la convivencia” y apostar por una política “alejada del ruido”.
También se pronunciaron dirigentes como Isabel Díaz Ayuso, Cuca Gamarra o José Luis Martínez-Almeida, que coincidieron en destacar la llamada del Rey al diálogo y la confianza institucional.
El PP interpreta el discurso como una defensa de la moderación y la Constitución
Críticas desde Podemos
Desde Podemos, la reacción fue crítica. Su secretaria general, Ione Belarra, acusó al Rey de recurrir a “lugares comunes” y le reprochó no mencionar la dictadura, calificándolo como un ejercicio de “desmemoria”.
En términos similares se expresó Irene Montero, que cuestionó el marco del mensaje y su referencia a la Transición, mientras que otros dirigentes del espacio confederal lamentaron la ausencia de referencias explícitas a conflictos internacionales como Palestina.
Podemos cuestiona el contenido y el enfoque del mensaje del Rey
Ironía desde ERC
El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, optó por una reacción irónica y publicó un meme en redes sociales tras el discurso, en tono satírico sobre las conversaciones políticas durante la cena de Nochebuena.
Esta respuesta se enmarca en la tradicional distancia del independentismo catalán respecto a la monarquía y a los mensajes institucionales del jefe del Estado.
Principales reacciones al discurso de Navidad
| Dirigente | Partido | Cargo | Valoración |
|---|---|---|---|
| Pedro Sánchez | PSOE | Presidente del Gobierno | Destaca convivencia y cohesión social |
| Esther Peña | PSOE | Portavoz del PSOE | Valora el tono integrador |
| Alberto Núñez Feijóo | PP | Presidente del PP | Respalda Constitución y diálogo |
| Juanma Moreno | PP | Presidente Junta de Andalucía | Defiende la “voz serena” del Rey |
| Ione Belarra | Podemos | Secretaria general | Critica la “desmemoria” |
| Gabriel Rufián | ERC | Portavoz en el Congreso | Reacciona con ironía |
El discurso, emitido desde el Palacio Real y con una duración aproximada de nueve minutos, volvió a situar al jefe del Estado en el centro del debate político en una Navidad marcada por la polarización y el cruce de valoraciones entre bloques.







