Tras el ataque, gobiernos, partidos y organismos multilaterales han fijado posición entre apoyos explícitos, condenas duras, posturas intermedias y silencios estratégicos, configurando un mapa diplomático lleno de incongruencias.
El ataque de EEUU a Venezuela divide a la comunidad internacional entre apoyos abiertos, condenas mayoritarias y posiciones ambiguas
España: choque político sin posición unitaria
El Gobierno de España ha optado por una línea de rechazo a la vía militar, aunque manteniendo su posición previa de no reconocimiento de Nicolás Maduro como presidente legítimo. El presidente Pedro Sánchez subrayó que España defiende una transición democrática en Venezuela, pero siempre “dentro del derecho internacional y de la Carta de Naciones Unidas”.
En la misma línea, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, pidió contención, desescalada y protección de los 154.767 ciudadanos españoles residentes en Venezuela, una cifra oficial facilitada por el propio ministerio. Exteriores evitó respaldar la operación estadounidense y ofreció los “buenos oficios” diplomáticos de España.
Frente a esta postura, la derecha política española reaccionó con un tono muy distinto. Vox celebró la captura de Maduro como un “avance para la libertad” y una derrota del “narcochavismo”, mientras que el PP, con Alberto Núñez Feijóo e Isabel Díaz Ayuso, habló de una “oportunidad histórica” para una transición democrática liderada por la oposición venezolana.
El Gobierno español rechaza la intervención armada mientras PP y Vox respaldan la operación de EEUU
En el bloque de la izquierda, Podemos, IU, Bildu y otros socios parlamentarios del Ejecutivo condenaron la intervención y reclamaron incluso la liberación de Maduro, una posición que ha sido señalada como una contradicción al calificarlo de dictador y, al mismo tiempo, exigir su restitución.
Apoyos internacionales: pocos pero explícitos
El respaldo internacional a la operación de EEUU ha sido limitado, pero con mensajes claros. Israel, a través del primer ministro Benjamin Netanyahu, felicitó a Trump por una acción “decidida y audaz”. Argentina, bajo el Gobierno de Javier Milei, calificó la captura de Maduro como una “excelente noticia para el mundo libre”. Ecuador, presidido por Daniel Noboa, celebró el golpe al chavismo en clave de lucha contra el narcotráfico.
Estos apoyos se caracterizan por evitar referencias al derecho internacional y centrar el discurso en la caída del régimen venezolano.
Israel, Argentina y Ecuador respaldan la acción de EEUU sin matices legales
Condenas duras: ONU, potencias globales y América Latina
El bloque de condena internacional ha sido mayoritario. El secretario general de la ONU, António Guterres, alertó de que la operación crea un “precedente extremadamente peligroso” y recordó la prohibición del uso de la fuerza sin mandato del Consejo de Seguridad.
China expresó estar “profundamente conmocionada” y denunció una violación flagrante del derecho internacional. Rusia calificó la operación como una “agresión armada”. Irán pidió una respuesta del Consejo de Seguridad y acusó a Washington de actuar al margen de la legalidad internacional.
En América Latina, la reacción fue especialmente crítica. Brasil, con Luiz Inácio Lula da Silva, habló de una “línea inaceptable” cruzada por EEUU. México condenó la intervención citando el artículo 2 de la Carta de la ONU. Chile, Uruguay, Bolivia, Nicaragua y Cuba rechazaron el uso de la fuerza y advirtieron del riesgo de desestabilización regional.
La mayoría de gobiernos y organismos internacionales denuncian una violación del derecho internacional
Posturas ambiguas y silencios calculados
Algunos aliados tradicionales de Washington optaron por mensajes prudentes o ambiguos. Alemania afirmó que la evaluación legal es “compleja” y pidió tiempo para analizar los hechos. Reino Unido aseguró no haber participado en la operación y reclamó aclaraciones antes de fijar posición definitiva. Canadá llamó al respeto del derecho internacional sin condenar explícitamente a EEUU.
La Comisión Europea, presidida por Ursula von der Leyen, apoyó una transición democrática en Venezuela, pero subrayó que cualquier solución debe respetar la Carta de la ONU.
Varios aliados occidentales evitan respaldar o condenar directamente a EEUU
Reacciones singulares e incoherencias políticas
Entre las reacciones más llamativas figura Trinidad y Tobago, que emitió un comunicado para negar cualquier implicación en la operación, en un intento de frenar rumores regionales. En el Reino Unido, Nigel Farage reconoció que la intervención vulnera el derecho internacional, pero la justificó por razones geopolíticas.
En Francia, el Gobierno habló de transición pacífica mientras sectores políticos celebraban el resultado de la operación, una contradicción que evidenció la división interna. En España, la exigencia de liberar a Maduro por parte de partidos que lo consideran dictador se convirtió en una de las incoherencias más señaladas.
Resumen global de reacciones
| Posición | Países y actores | Mensaje dominante |
|---|---|---|
| Apoyo explícito | Israel, Argentina, Ecuador | Celebración de la caída del chavismo |
| Condena dura | ONU, China, Rusia, Brasil, México, Cuba, Irán | Violación del derecho internacional |
| Postura ambigua | Alemania, Reino Unido, Comisión Europea, Canadá, España (Gobierno) | Llamadas a la legalidad y desescalada |
El ataque de EEUU a Venezuela no solo ha alterado el escenario político del país caribeño, sino que ha puesto en evidencia una fractura diplomática global sobre los límites del uso de la fuerza y el respeto al orden internacional.







