Así lo han explicado el propio Alfonso Fernández Mañueco y el portavoz de Vox en las Cortes de Castilla y León, Carlos Pollán, en una comparecencia este mediodía en la Cámara autonómica. Para el dirigente popular, se trata de un acuerdo “que responde al resultado de las urnas” del pasado 15 de marzo y que “ofrece estabilidad”.
Se trata de un pacto “amplio” y que cuenta con más de 300 medidas, ha apuntado Pollán, entre las que está la “prioridad nacional” en las ayudas a la vivienda y en las ayudas sociales. También, un “trabajo importante de fiscalidad para familias, jóvenes y mundo rural” y el “rechazo” y un “plan de choque” contra las políticas migratorias del Gobierno de Pedro Sánchez.
“Arraigo real, verificable y efectivo”
Respecto a la mencionada “prioridad nacional”, Mañueco ha afirmado que “es el mismo texto” que el plasmado en los acuerdos del PP con Vox en Extremadura y en Aragón. “Una asignación prioritaria de los recursos públicos a quienes tienen un arraigo real, verificable y efectivo con nuestra tierra”, ha explicado.
El futuro gobierno regional contará con dos vicepresidencias, de las que la primera recae en Vox y tendrá una consejería adscrita a la misma con competencias aún por definir. Además, Carlos Pollán y los suyos estarán al frente de una consejería que gestionará desregulación, familia y ayudas sociales y otra con políticas de agricultura, ganadería y medio rural.





