Poco olor a cerdo asado en La Habana

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Nada mejor que poco después de las doce de la noche, luego de abrazos y besos en la distancia, tomar la calle y comprobar que la ciudad, como muy pocas veces en su historia, no estaba para tanto jolgorio: crisis económica y ómicron sus principales responsables.

Cerca de casa, unos jóvenes, ejecutaron una tradición no muy extendida en la isla y le prendieron fuego a un muñeco en una acera hasta hacerlo cenizas al tiempo que dos de ellos la emprendían con la sí tradicional vuelta a la manzana con maleta en mano en busca de un hipotético y ansiado viaje en un país que ya encabeza como el más envejecido en la región.

Hay demasiada tensión y desesperanza en el ambiente luego de casi dos años de penurias y desgracias de todo tipo

La conocida Letra del Año, esa predicción de los babalaos, tampoco logró tanto interés. Una jugada ya cantada, con llamativos refranes rectores como “Todo lo tengo y todo me falta”, “Es un error no aprender de los errores cometidos” y otro aplicable en creyentes y no creyentes así sea el culto que profesen: “Mientras hay vida, hay esperanza”.

De las múltiples recomendaciones, otra muy socorrida tanto en políticos como en psicólogos: “Paciencia y serenidad”.

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A pesar del esfuerzo de las autoridades y de muchos por sembrar optimismo de cara al nuevo año, hay demasiada tensión y desesperanza en el ambiente luego de casi dos años de penurias y desgracias de todo tipo.

Justo mientras sonaban las doce salvas de una batería de cañones emplazados en el fuerte de La Cabaña, al pie del castillo del Morro, un amigo encargado de la vigilancia nocturna hizo uso de su teléfono celular para indicarme de pocos festejos, luces, algarabía y, sobre todo, “ni el más leve olor a carne de cerdo asada”.

La isla en pleno se prepara para otra jornada difícil. Para nada importa esa voltereta de 365 días de nuestro planeta alrededor del sol porque todo seguirá, más o menos, igual que antes. Estar todos vacunados y con dosis de refuerzo será un alivio ante lo que nos viene encima.