No va a ser ministro…a lo mejor por qué no quiere. Pero Josep Piqué, un catalán que no ha dejado de serlo, a pesar de su vinculación con el PP, no se pierde un sarao empresarial. Ni político. No va a ser ministro…a lo mejor por qué no quiere. Pero Josep Piqué, un catalán que no ha dejado de serlo, a pesar de su vinculación con el PP, no se pierde un sarao empresarial. Ni político.
En las últimas semanas se ha confirmado su nombramiento como vicepresidente y consejero delegado de OHL, pero eso no le impide tener algún que otro cargo más en esos sectores de moda entre los empresarios privados: aquellos donde el negocio consiste en gestionar los servicios públicos cobrando del Estado.
Por ejemplo, está en Tres60, una filial de Vértice, como presidente del Consejo de Administración, está productora y empresa de servicios audiovisuales, en la que también figuran otros ilustres como el sobrino de María Dolores de Cospedal, está sacando bastante partido de los despieces de las televisiones autonómicas.
Además, por supuesto, la opinión de Piqué es muy solicitada últimamente en estos tiempos de efervescencia del soberanismo catalán. Ayer mismo, desde ‘El País’, lanzó un aviso a navegantes. Algo así como que es mejor seguir en España, con la correspondiente reforma de la Constitución, que ir a una independencia en la que ‘mandé’ ERC…A buen entendedor…







