Los esfuerzos de la banca por colocar sus productos y vincular a la clientela alcanzan ya a los propios trabajadores de las entidades, según apuntan algunos observadores, con la intención de mantenerlos ‘comprometidos con la causa’. Un ejemplo podría ser Banca Cívica, que ha comenzado a ofrecer créditos a un tipo de interés del 0% a sus empleados que quieran comprar acciones del banco. Dentro de la oferta no sólo se incluyen los actuales empleados de la entidad, sino también aquellos que ya se han acogido al programa de prejubilaciones.
Aunque está pasando más desapercibida, la labor de las auditoras en el caso de la reestructuración de las cajas de ahorros está cada vez más en tela de juicio, según apuntan algunos observadores del sector. El último caso, el protagonizado por Ernst & Young, que auditó el agujero que presentaba la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) una vez intervenida la entidad alicantina por el Banco de España. Los hombres de Miguel Ángel Fernández Ordóñez estimaron, con la ayuda de la auditora, un agujero de unos 5.000 millones, pero el propio Banco Sabadell, comprador de la CAM, ya ha reconocido que será el doble.







