Hace menos de tres semanas el juez Ruz imputaba a tres extrabajadores de la constructora que llevo a cabo la reforma de la sede central del PP. La vicepresidenta de Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha evitado pronunciarse sobre el auto que ha dictado el Juez de la Audiencia Nacional, Pablo Ruz sobre el supuesto dinero negro que manejo el PP. Sáenz de Santamaría en el consejo de este viernes ha dicho que “hay que esperar hasta que haya hechos probados”. Sin declaraciones aclaratorias, la vicepresidenta popular ha señalado que respeta los procesos judiciales y lo que “al final declaren probado”. De esta manera ha evitado, Sáenz de Santamaría pronunciarse en la rueda posterior al Consejo de Ministros.
Hace escasamente 3 semanas, el 7 de abril, el juez Ruz imputaba a tres antiguos empleados de la constructora que emprendió la reforma de la sede principal en la calle Génova de Madrid después de contrastar un informe policial de la Unidad de Delitos Económicos y Fiscales, en el que se explicaba que la formación política abonó parte de esos trabajos en supuesto dinero negro.
A través del auto del juez, se deduce que “a nivel indiciario” pero con más fundamento en noviembre de 2013, “en el seno del PP existía una corriente de cobros y pagos continua en el tiempo, ajena al circuito económico financiero y al margen de la contabilidad remitida por el Partido Popular al Tribunal de Cuentas”. La UDEF señala que no se descarta que una parte del patrimonio acumulado por el extesorero, Luis Bárcenas en Suiza pueda tener su origen en “las cantidades entregadas por personas vinculadas a empresas constructoras”







