El partido que presidente Alejo Vidal-Quadras ha publicado un vídeo, en el que, con la voz en off de éste, compara a un paquidermo que no para de «comer» con el Estado y sus cuentas públicas. ‘El misterio del elefante’. Bajo este título, el partido VOX ha publicado un vídeo en el que compara a un paquidermo que “no para de comer”, de “boca insaciable” con el Estado y sus cuentas públicas. En él, el partido propone sustituir a ese pesado mamífero por un caballo, que representa a un sistema “más ágil”.
Con la voz en off del presidente y candidato a las elecciones europeas de la formación, Alejo Vidal-Quadras –el discurso corresponde a su intervención en la Asamblea Extraordinaria Inaugural de VOX-, el vídeo repasa uno a uno todos los recortes del Gobierno de Mariano Rajoy: infraestructuras, defensa, I+D, ayuda humanitaria exterior, productos farmacéuticos de la sanidad pública, pensiones congeladas…
Muchos recortes, pero, sin embargo, Vidal-Quadras llega a la conclusión de que, pese a todos ellos, el Ejecutivo “ha presupuestado un agujero de 60.000 millones de euros. Aquí se nos escapa algo. Hay un misterio. La explicación es el elefante”. En ese instante es cuando empieza a hacer el símil entre el animal y el Estado.
El presidente de la formación explica, mediante el elefante, que el Estado es un “tinglado complejo, gigantesco, ineficiente, formado por las instancias centrales, las 17 autonomías, los 8.116 municipios, las 38 diputaciones provinciales, los 4 consejos insulares, los 7 cabildos, las innumerables comarcas o las cerca de 4.000 entidades públicas”.
Después de narrar que el Gobierno intenta solucionar el problema del elefante “poniéndolo a dieta, lo que se traduce en que seguimos manteniendo un elefante, pero aprieto y cabreado”, Vidal-Quadras propone sustituir al animal por un “caballo”. “Un caballo ágil, veloz, que nos da competitividad y nos devuelva la libertad”.
Para finalizar, el presidente de la formación considera que desprenderse del paquidermo no es tarea fácil, ya que “los partidos establecidos no quieren prescindir” de él porque, “sobre su vasto lomo caben muchos correligionarios, amigos, parientes, bolsas de votantes cautivos y cargos de confianza”. Algo que para Quadras “carece de sentido para las clases medias” a las que califica como “la sufrida clase del país que trabaja más de seis meses cada año para alimentar al elefante y a la ufana cuadrilla que lo cabalga”.






