Los 2.800 interinos y eventuales que trabajan en los seis hospitales que ha privatizado Madrid, de los 5.200 que integran la plantilla total, se encuentran en un ‘limbo’. Estos profesionales desconocen cuáles serán sus condiciones laborales con la entrada de Sanitas, HIMA y Ribera Salud. Así lo denuncia la secretaria general de la Federación de Sanidad CCOO de la región, Rosa Cuadrado, que señala que “el único compromiso (de estas empresas) es que serán contratados, nada dicen sobre la duración del contrato ni su salario”.
“O no trabajas o lo tendrás que hacer con la concesionaria” de estos hospitales, asegura Cuadrado que, en declaraciones a EL BOLETIN, pronostica que estos casi 3.000 trabajadores van a ver perjudicadas sus actuales condiciones laborales. Y es que, tal y como se muestra en el plan de movilidad interna publicado ayer por la Consejería de Sanidad de Madrid, estos interinos y eventuales sí tienen asegurado el empleo, pero nada se dice en qué condiciones.
Un misterio que provoca que estos profesionales de la Sanidad ya se preparen para lo peor. Y es que no hay que olvidar que Sanitas, HIMA y Ribera Salud son grupos empresariales en cuyos balances priman los beneficios frente a las pérdidas.
El desconocimiento sobre qué contrato, y la duración del mismo, tendrán estos interinos y eventuales puede vulnerar la legislación laboral. Tal y como denunció ante los tribunales hace unas semanas CCOO, esto puede provocar que en el mismo centro haya trabajadores con condiciones laborales diferentes, con lo discriminatorio que puede ser eso.
Asimismo, Rosa Cuadrado ha destacado la delicada situación en la que se van a encontrar el personal fijo de estos centros privatizados. Según el mencionado plan de movilidad interna, estos trabajadores tienen tres opciones: continuar en el hospital dependiendo del Servicio Madrileño de Salud (Sermas), con el mismo sueldo y condiciones laborales; trabajar para la concesionaria a través de una, o pedir el traspaso.
Esta última alternativa aboca a los profesionales sanitarios a “ir a ciegas a un concurso de movilidad”. Según explica la secretaria general de la Federación de Sanidad CCOO de la región, “no estamos ante un proceso voluntario”, tal y como defiende la Consejería de Javier Fernández-Lasquetty, “ya que no se conoce de antemano lo que se ofrece”.
Y es que, aquellos que pidan el traslado por no querer trabajar en un hospital privatizado “no sabrán a dónde” les envían hasta el último momento, hasta que no haya vuelta atrás. Asimismo, también se desconoce las plazas que concederá al respecto la Comunidad de Madrid.







