La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha logrado librarse de las preguntas incómodas sobre Luis Bárcenas gracias al fuerte dispositivo de seguridad que le ha rodeado tras participar en un seminario en El Escorial.
Según informa El Mundo, la vicepresidenta, a diferencia de otros cargos políticos que han desfilado por los cursos de la Universidad Complutense, no ha atendido a los medios de ni ha permitido ninguna pregunta de los asistentes al seminario sobre ‘Los retos de la sociedad española: más allá de la crisis’.
La expectación era máxima. Decenas de periodistas aguardaban a su llegada y una de sus colaboradoras pronto rebajaba la expectación: “No va a haber declaraciones”, advirtió según el diario de Unidad Editorial.







