El Ayuntamiento de Madrid despidió a 44 trabadores de Madrid Arte y Cultura (Macsa) mediante un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) el pasado mes de julio para contratar posteriormente a un número prácticamente idéntico de empleados, eso sí con peores condiciones laborales.
Según publica el portal Vozpópuli, entre los contratados habría unos cinco interinos, mientras que el resto tendrían un trabajo temporal de alrededor de un año por obra y servicio. Estos nuevos trabajadores de incorporaron una vez terminado el ERE.
Las mismas informaciones sostienen que en Macsa se quejan de que el Consistorio de ana Botella haya puesto trabas durante la negociación del ERE y anunciar la medida como una “fórmula de ahorro” para luego volver a contratar al mismo número de personas.







