Esperanza Aguirre ensalza a Boadella frente al ‘establishment’ de los artistas de “la secta progre”

Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

La expresidenta de la Comunidad de Madrid y líder del PP regional se deshace en elogios hacia el actor y dramaturgo Alberto Boadella, que ella misma puso en la dirección de los Teatros del Canal, frente a los artistas e intelectuales “que se comportan invariablemente como fieles obedientes a los cánones y dogmas de la secta progre”.

“A pesar de la asfixiante atmósfera inquisitorial en la que hoy se mueven los artistas, pensados y creadores españoles, existen excepciones admirables que, con un inmenso valor, son capaces de enfrentarse a ese ‘establishment’ (de artistas). Uno de ellos es Albert Boadella”. Así de tajante se muestra hoy Esperanza Aguirre en su artículo semanal de opinión en el ABC con el que retoma sus críticas contra los ‘intelectuales de izquierdas’.

Según la líder del PP madrileño, el que fuera director de la compañía de teatro ‘Els Joglars’ muestra en su último libro, ‘Diarios de un francotirador. Mis desayunos con ella’, “tritura por la ‘turmix’ de la portentosa y fresca inteligencia de este genio catalán” todo y cada uno de los tópicos de estos ‘progres’. Y es que, Boadella tiene la capacidad de poner tan nervioso a los del ‘establishment’ “que mandan en Cataluña” porque “desde su condición de catalán de pura cepa se permite reivindicar su radical españolidad” hasta el punto de que con su mencionada obra literaria “nos invita a gritar con él: ¡Viva España!”.

El dramaturgo, que para Aguirre está a la altura de Pla o Dalí, hace con su libro todo un “auténtico festival para la inteligencia, una oxigenante demostración de libertad para pensar sin ataduras ni sujeción a dogmas y una divertida exhibición de irreverencia hacia todos esos tópicos que el ‘establishment’ cultural español considera intolerables” como “afán antiespañol” del nacionalismo catalán.

Todos estos elogios de Aguirre a Boadella se entremezclan en su artículo en el ABC con numerosas críticas hacia los intelectuales ‘progres’. “Son antiamericanos, aunque lo que más les guste sea imitar el ‘american way of life’ y, a ser posible, triunfar en los Estados Unidos”, asegura la expresidenta autonómica. Asimismo carga contra su condición de “antiisraelíes y proárabes, aunque nunca se instalarían a vivir en un país musulmán, y mucho menos si son mujeres”.