La Comunidad de Madrid contrata contrarreloj a profesores interinos para luchar contra la Marea Verde

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, intenta de nuevo frenar a la Marea Verde de profesores que se ha levantado contra los recortes en Educación implantados con el nuevo curso académico. La última táctica de la popular consiste en contratar interinos a contrarreloj para suplir las carencias advertidas en los centros públicos en los primeros días de clase, unas contrataciones que los sindicatos del sector tachan de meros “parches”, ya que no solucionan el problema de fondo: la pérdida de calidad de la enseñanza.

Según han confirmado miembros de CCOO, UGT y ANPE a EL BOLETÍN, estos últimos días se han producido ciertos cambios en las listas de interinos, aunque se trata de “movimientos ficticios” porque muchos de los profesores que son llamados para un puesto vuelven a las listas poco después, ya que la plaza no existía o ya estaba cubierta.

A estos problemas de gestión y coordinación, que para los sindicatos no supone una “gran corrección del rumbo”, hay que sumar también el hecho de que la Comunidad no ha “tenido en cuenta las necesidades de los centros”, y se han dedicado a hacer estas contrataciones sin ningún “criterio”.

Todo ello ha derivado en casos bastante preocupantes para los sindicatos, ya que los interinos que sean llamados para ocupar algún puesto están obligados a aceptar ese trabajo si no quieren ser expulsados de las listas. Según los representantes de los profesores, la mayoría de las contrataciones son “precarias”, ya que se trata de trabajos a media jornada, itinerancias e incluso jornadas partidas en varios centros. Este es el caso de una profesora, a la que han llamado para dar tres horas seguidas en un centro y que tiene que usar el tiempo de recreo para trasladarse a otro instituto en el que debe dar otras tres horas.

Por su parte, la Consejería de Educación de la región, encabezada por Lucía Figar, no ha negado dichas contrataciones, aunque asegura que esta tendencia responde a “las necesidades que van surgiendo en los centros de toda la región”. Según fuentes de este organismo, “cada día se producen bajas que se van cubriendo con la contratación de interinos, por lo que la cifra cambia constantemente”.

Algo que para los sindicatos no es suficiente, ya que no soluciona el problema de fondo creado por el ‘tijeretazo’ de Aguirre: la pérdida de calidad de la enseñanza pública. Por ello, han vuelto a insistir en el “diálogo”, ya que consideran que si no se abre de una vez la negociación este conflicto se “enquistará” y tanto la Comunidad como los docentes madrileños llegarán a “un callejón sin salida”.