El presidente de la Generalitat valenciana, Alberto Fabra, ha anunciado el despido de al menos a 3.000 empleados de su sector público, el 40% del total de la plantilla, así como la eliminación de 46 empresas. Todo, para ahorrar poco más de 300 millones de euros con los que dar un balón de oxígeno a unas deterioradas arcas autonómicas.
Fabra ha dado un paso más en su reforma del sector público. Tras aprobar expedientes de regulación de empleo en empresas como el instituto Valenciano de la Vivienda o la Ciudad de las Artes y las Ciencias, ahora ‘meterá mano’ a casi medio centenar más. En total, 46 empresas que suprimirá.
El encargado de anunciar este importante recorte de funcionarios no ha sido el presidente de la Generalitat, sino el consejero de Economía, Industria y Comercio, Máximo Buch, que ha desvelado que con la reestructuración del sector público que ha aprobado sólo quedarán en pie 30 entidades.
El grupo de los despidos se producirán a lo largo del mes de noviembre y su coste estimado es de entre 85 y 100 millones de euros, una cantidad similar al ahorro que se espera obtener en gastos de personal.
En estas cuentas no se incluye ni el ERE de Radio Televisión Valenciana, que afecta a 1.200 de los 1.800 empleados que tiene el ente y que ya ha sido aprobado y pendiente de aplicación, ni la regulación prevista en la Agencia Valenciana de Turismo, con cerca de 300 empleados. De hecho, si sumamos estas empresas, la suma total de despidos llegaría hasta las 5.000 personas.
Para las pertinentes indemnizaciones que deberá afrontar Fabra, el dirigente popular valenciano se encomienda al dinero del Fondo de LIquidez Autonómico que la Generalitat espera recibir en los próximos días.







