Alarte, incapaz de poner orden en el PSOE valenciano

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El líder de los socialistas valencianos, Jorge Alarte, va sumando rebeldías en el seno de su federación desde que se aupó en la secretaría general el año pasado gracias al apoyo de Ferraz. La última sublevación que se ha encontrado Alarte tiene su origen en la localidad turística de Benidorm. El paso de un concejal del PP al grupo mixto concede a los socialistas el voto necesario para desbancar con una moción de censura al ‘delfín’ de Francisco Camps y alcalde de Benidorm, Manuel Pérez Fenoll. Iniciativa a la que se opone Alarte .

Por mucho que Alarte se empecine en ordenar, hoy mismo en un diario local, a sus compañeros en Benidorm que no logren lo que las elecciones les negaron, los socialistas de la localidad alicantina están obcecados en asaltar la alcaldía con el apoyo de un concejal que, hasta hace dos meses, integraba las filas del gobierno municipal. Muchos son los acuerdos al que han llegado los socialistas con el concejal no adscrito José Bañuls, desde que este pasó de las filas del PP al grupo mixto.

Ante tanta colaboración, fuentes del PSPV en el Ayuntamiento de Benidorm ven cada vez más cercana la posibilidad de presentar una moción con éxito gracias al voto favorable de Bañuls. El paso previo a esta iniciativa que tan negativamente ve Alarte es la aprobación de los presupuestos municipales. Si los socialistas consiguen la complicidad del ex popular para dar vía libre a las cuentas para el próximo año, se lanzarán al ‘asalto’ de la alcaldía.

Con estas cartas sobre el tapete, septiembre será un mes clave para el futuro de la localidad alicantina, así como una fuente de tensiones, tanto para los socialistas de Benidorm con su dirección autonómica como para los populares, ya que Camps perdería uno de sus islotes de poder en medio de un mar de ‘zaplanistas’.

Muy tentador es para el grupo del PSPV en el consistorio alzarse al poder en un municipio en el que reinaban hasta que, por medio de una estrategia parecida, un muy joven Eduardo Zaplana consiguiera la alcaldía en 1995. De aquí los ascensos no cesaron para el popular, primero la presidencia de la Generalitat valenciana y, más tarde, su salto a Madrid y al Gobierno de José María Aznar.