La factura de las elecciones de mayo dispara la deuda de las autonomías

La celebración de las elecciones el pasado mes de mayo no le ha venido nada bien a las autonomías españolas, ya que ha incrementado la deuda de las comunidades en el segundo trimestre hasta máximos históricos. En concreto, según los datos del Banco de España el déficit autonómico ha aumentado un 23,5% hasta los 133.172 millones de euros, lo que supone un 12,4% del PIB y la cota más alta registrada en toda la serie histórica, que comenzó en 1995.

Por comunidades, Cataluña, Valencia y Madrid se han alzado con el dudoso mérito de ser las autonomías más endeudadas, con un déficit de 38.530, 20.547 y 14.798 millones de euros respectivamente. Según el Banco de España, entre las tres acumulan el 55,47% del total del endeudamiento regional.

Inmediatamente detrás se sitúan Andalucía, con 13.545 millones de euros, Galicia, con 6.923 millones, y Castilla la Mancha, con 6.267 millones, que deben alegrarse de no haber conseguido medalla en esta carrera económica que no hace más que desgastar al país a pesar de los compromisos de estabilidad presupuestaria adoptados en los últimos años.

Además, los datos sobre la evolución del déficit muestran que ninguna comunidad logró reducir su endeudamiento respecto al pasado año. En este sentido, los incrementos más destacados se localizaron en Cantabria (75,3%), Extremadura (50,4%), Asturias (49,4%) y Murcia (48,8%).

Estas cifras son otro claro ejemplo de lo deteriorada que está la economía española, algo de lo que ya se había percatado la agencia de calificación crediticia Fitch, que hace dos días rebajó la nota de cinco comunidades autónomas (Andalucía, Canarias, Cataluña, Murcia y Valencia) ante el “fuerte deterioro fiscal” registrado en los últimos años y que ha provocado grandes incrementos en sus niveles de deuda.

La agencia también afirmó que las autonomías están haciendo un esfuerzo para limitar sus gastos, aunque no produce los efectos deseados dada la debilidad de las economías locales y los menores ingresos fiscales. No obstante, Fitch estima que la mayoría de las comunidades autónomas en 2013 habrán alcanzado el equilibrio presupuestario.