PSOE y BNG han decidido plantarle cara al PP y mantener la extra de Navidad a los funcionarios para tratar de robarle votos a Alberto Núñez Feijóo en las elecciones del 21 de octubre. Los alcaldes de estas formaciones han sorteado el mandato del Gobierno central reconvirtiendo esta paga en un plus de productividad que permitirá a los empleados públicos mantener el 85% de la retribución.
Socialistas y nacionalistas se han comprometido a estudiar fórmulas que compensen económicamente la pérdida de poder adquisitivo de los empleados públicos. Ante la decisión del PP de suprimir este año la extra de Navidad de los funcionarios, los alcaldes del PSOE y BNG han decidido mantener la retribución para ganarse el favor de los electores.
Según recoge La Voz de Galicia, la rebelión lanzada por el BNG contra el PP, a la que se han sumado los socialistas, para hacerse con el apoyo de los 121.000 funcionarios gallegos se ha iniciado en Pontevedra, que para sortear la norma estatal decidió reconvertir la paga de Navidad en un plus de productividad que permitirá a los empleados públicos mantener el 85% de la retribución.
Aunque Pontevedra no ha sido la única. En las corporaciones locales con mayorías de socialistas y nacionalistas la rebelión también se ha puesto en marcha. El alcalde de Vigo, Abel Caballero, ha anunciado que compensará a los funcionarios por la supresión de la paga de Navidad, y en Orense el regidor socialista Francisco Rodríguez abordará con los sindicatos la forma de ejecutar el pacto refrendado por el PSOE y el BNG, con el rechazo del PP, en este sentido.
Asimismo, el vicepresidente de la Diputación de Lugo, el nacionalista Antonio Veiga, anunció ayer que en un próximo pleno de la corporación se debatirá una iniciativa del BNG con el mismo propósito, que probablemente acabará teniendo el respaldo de los socialistas.







