El Grupo Internacional de Contacto (GIC) que lidera el abogado sudafricano Brian Currin ha mostrado hoy su compromiso para “hacer posible” la legalización de Sortu, nueva marca de Batasuna. Durante una rueda de prensa en Bilbao, junto a cuatro de sus colaboradores, Currin apostó por una “negociación sin condiciones” y por cambios en la ley antiterrorista y en la política penitenciaria, que contemple acercamiento de presos y libertad de los “gravemente enfermos”.
“Entendemos que un proceso de verificación y monitorización es necesario, y actualmente, estamos considerando qué tipo de proceso puede resultar de ayuda y quién debe conducirlo”, aseguró Currin. No obstante, descartó cualquier contacto con ETA por el momento. El grupo ha abierto una web para explicar sus iniciativas.







