Los sindicatos CCOO y UGT alejan cada vez más la posibilidad de cerrar un pacto con la CEOE en torno a la reforma laboral. El secretario de Comunicación de Comisiones, Fernando Lezcano, reconoció una vez más que “los elementos de discrepancia” con los empresarios “son profundos”.
En la misma línea, el secretario de Acción Sindical de UGT, Toni Ferrer, admitió que es “más que improbable” el acuerdo si la patronal no cambia las posturas “radicales” que defiende en la mesa social.
Estas declaraciones se producen cuando quedan cuatro días para que finalice el plazo establecido por el Gobierno para que se llegue a un consenso en torno a la reforma. Si finalizado este límite de tiempo no hay acuerdo, el Gobierno presentará su propia propuesta, un documento en el que, según fuentes de Moncloa, ya se está trabajando.
La vicepresidenta económica del Gobierno, Elena Salgado, advirtió esta mañana en su intervención en el Congreso, que “ahora es el momento” de impulsar la reforma, una medida que reclaman a España todos los organismos internacionales.
La recta final de las negociaciones de la reforma laboral se produce en el momento más delicado para el presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán. El empresario cuenta con cada vez menos apoyos en el seno de la patronal donde muchos reclaman su dimisión de manera inmediata.







