Los vecinos reclaman a Carmena que extienda las medidas anticontaminación a la periferia

Contaminación en Madrid
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La FRAVM se basa los altos niveles de NO2 que sufren los distritos de  Carabanchel, Usera Barajas y Vallecas según el último informe de Ecologistas. La Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) se felicita por los buenos resultados que se han conseguido en las últimas semanas mediante la aplicación delprotocolo anticontaminación del Ayuntamiento, pero pide a la alcaldesa, Manuela Carmena, que extienda esas medidas urgentes no sólo en el centro, sino en los barrios de la periferia.
 
La federación vecinal felicita al Ayuntamiento de Madrid por su iniciativa, “pionera en la región, que supone un paso importantísimo en la lucha contra la polución”, pero hace notar que es un paso imprescindible pero insuficiente, y exige al Consistorio que aplique medidas urgentes en aquellas zonas que, situadas fuera de la almendra central, sufren a diario niveles elevados de contaminación atmosférica.
 
Alarma en Villaverde
 
La entidad vecinal enmarca su petición al Ayuntamiento en los altos niveles de dióxido de nitrógeno que registró del 1 al 9 de enero de 2017, la estación de medición de Villaverde, que se encuentra en la calle Juan Peñalver, ya que se a alcanzar los 84 ug/m³ de media acumulada, una cifra que dobla el límite recomendable de media anual que marca la Directiva 2008/50/CE del Parlamento Europeo y el Consejo, de 21 de mayo, relativa a la calidad del aire y a una atmósfera más limpia en Europa (40 microgramos/m3 de concentración de NO2 en el aire).
 
Además, los vecinos también esgrimen a favor de su reinvidicación el informe “La calidad del aire en la ciudad de Madrid en 2016” que el miércoles hizo público Ecologistas en Acción y en el que se refleja, por ejemplo,  que la estación de Villaverde registró una media anual de 43 µg/m³ de NO2 “ y se informa que otras tres estaciones situadas fuera del perímetro de la M-30, Fernández Ladreda 
(Carabanchel-Usera), Urbanización Embajada (Barajas) y Puente de Vallecas alcanzaron del mismo modo medias anuales de NO2 superiores o iguales a los 40 µg/m³ que marca la Directiva 2008/50/CE.
 
La organización vecinal reconoce que los datos de NO2 de 2016 que reflejan el informe “suponen una ligera mejoría respecto al año precedente” pero advierte que, la capital, por séptimo año consecutivo, ha vuelto a vulnerar los valores límite que establece la legalidad vigente así como los recomendados por la Organización Mundial de la Salud, “lo que nos lleva a concluir que, más allá de las medidas destinadas a corregir los episodios de alta contaminación, que insistimos deberían aplicarse a los barrios y zonas periféricas que también los sufren, el Ayuntamiento ha de acometer, cuanto antes, reformas estructurales”.
 
Y lo que proponen es aprobar “lo antes posible, un plan de calidad del aire ambicioso y valiente, que sea capaz de regular, de manera permanente y aplicando diseños restrictivos similares a los de otras capitales europeas, el tráfico rodado (principal fuente de NO2), con objeto de ‘pacificarlo’ para hacer de nuestro entorno un lugar donde se pueda vivir y respirar.”
 
En la senda correcta
 
La FRAVM, que aglutina a 271 entidades de toda la región, considera que hitos como la aplicación del protocolo de periodos de alta contaminación, medidas como la creación de una gran Área de Prioridad Residencial para todo el centro (prevista para finales de este año) y propuestas como la peatonalización de la Gran Vía, a pesar de las molestias que generan o generarán en parte de la ciudadanía, marcan una senda tan correcta como necesaria, pero hace notar que “aún queda mucho por hacer y el retraso que llevamos respecto a otras urbes europeas es de décadas”.
 
Por ello animan al equipo de Gobierno municipal a que “acometa sin demora o continúe a mayor ritmo medidas como la renovación completa de la flota de la EMT, la ampliación de la red de carriles bici y la extensión de BiciMad a los barrios de la periferia en el marco de la aplicación del Plan Director de la Bicicleta, el aumento de las calles peatonales, la conversión en vías urbanas de autovías que penetran en la ciudad como la A-5, un mayor impulso al uso del transporte público, la puesta en marcha de un nuevo plan de movilidad sostenible o el cierre de la planta incineradora del complejo de tratamiento de residuos urbanos de Valdemingómez”.
 
Además, las asociaciones vecinales piden al Gobierno de Cristina Cifuentes que colabore más estrechamente con el de Manuela Carmena en la lucha contra la contaminación, una petición de consenso y colaboración que realizan tras los ‘roces que ha habido entre ambos gabinetes a raíz de la publicación del borrador del Protocolo marco de actuación durante episodios de alta contaminación por NO2 en la Comunidad de Madrid, unas discrepancias que se deben a que la propuesta de la Comunidad es algo menos exigente que la municipal con los niveles de concentración de dióxido de nitrógeno a la hora de activar los niveles de preaviso y alerta.

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