Carmena cambiará la gestión de Madrid Calle 30 para no derrochar 2.000 millones

Manuela Carmena, alcaldesa de Madrid
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Un grupo de trabajo estudia las posibles alternativas para reformar un modelo que ha costado a las armas municipales 554 millones desde 2005. El Ayuntamiento de Madrid, que preside Manuela Carmena,  está revisando el modelo de gestión de la sociedad mixta Madrid Calle 30 heredado de Alberto Ruiz-Gallardón. Y es que advierte que dicho modelo de gestión  ya ha costado a las arcas municipales 554 millones de euros hasta la fecha y alerta que de mantenerlo así hasta 2040 –fecha en la que finaliza la concesión- costaría al Ayuntamiento 2.000 millones de euros más.
 
El Consistorio explica en un comunicado de prensa que dicho modelo de gestión ya ha costado a las arcas municipales 554 millones de euros entre 2005 y 2015, destacando que es un modelo cuestionado incluso por la propia Cámara de Cuentas, y que para el equipo de gobierno es “gravoso e irresponsable”, ya que si se mantiene así hasta 2040 –fecha en que finaliza la concesión– el desembolso rondaría los 2.550 millones de euros. Por eso se ha creado un grupo de trabajo, integrado por personal especializado del consistorio, que analiza las posibles alternativas, sus ventajas e inconvenientes. Anunciando que, a partir de estas opciones, el Ayuntamiento procederá al cambio de modelo de gestión a fin de garantizar una adecuada y eficiente administración de esta infraestructura.
 
Madrid Calle 30 está participada por el Ayuntamiento, que tiene el 80% del capital, y por un socio privado, que cuenta con el 20% restante. La compañía privada, Empresa de Mantenimiento y Explotación S.A (EMESA), está formada por Ferrovial Servicios SA, Dragados SA y API Conservación S.A.
 
Desde el Consistorio se recuerda que “la empresa se creó en 2004 y, a finales de ese año, el Pleno del Ayuntamiento acordó modificar la forma de gestión del servicio, que pasaba de directa a indirecta a través de una sociedad de economía mixta”, por lo que  en agosto de 2005 se adjudicó el concurso a favor de EMESA, estableciéndose tras la  la concesión el modelo económico financiero que había que cumplir durante la vida del proyecto, hasta el año 2040.
 
Explican que “a sociedad se fundó inicialmente para construir los túneles de la M-30 con la intención de que no computara como deuda municipal”, precisando que l objeto social y la actividad principal incluyen la gestión, explotación y mantenimiento, además de las obras de reforma y mejora, de la vía de circunvalación M-30 y sus infraestructuras y espacios relacionados. Y precisan que Madrid Calle 30 ya no tiene deuda, subrogada en 2011 al Ayuntamiento, aunque sigue funcionando con el diseño mercantil inicial.
 
Este modelo mercantil –según ha recordado hoy el delegado de Economía y Hacienda, Carlos Sánchez Mato, en el Pleno del Ayuntamiento– ha sido criticado por la Cámara de Cuentas, alegando varios motivos entre los que figura que la explotación de la carretera no es susceptible de ser realizada por particulares y que su diseño respondió únicamente a garantizar una rentabilidad fija del 7,053% al socio privado.
 
Y recalca que el anteproyecto del informe de fiscalización elaborado por la Cámara de Cuentas sobre la gestión de Madrid Calle 30 en los ejercicios de 2012 y 2013 recomienda revisar dicho modelo con el objetivo de adecuar el coste de oportunidad y minimizar los costes.
 
Insisten desde el Ayuntamiento que “desde 2005 hasta 2015, el Ayuntamiento de Madrid ha pagado 554 millones por este modelo de gestión mercantil: 313 millones de euros por IVA, 128 millones en Impuesto de Sociedades, 40 millones en dividendos, y 73 millones en intereses del préstamo que hizo el socio privado. Y si este modelo se mantuviese tal cual hasta 2040, el coste total rondaría, aproximadamente, los 2.550 millones de euros”.
 
Cuatro expedientes sancionadores
 
Señalan desde el Ayuntamiento también que, a tenor de las irregularidades detectadas en materia de incumplimiento del contrato de Madrid Calle 30, la actual dirección de la sociedad mixta ha comenzado a actuar con el objetivo de corregirlas y garantizar el correcto cumplimiento del contrato firmado. E informan que hasta el momento se han abierto cuatro expedientes sancionadores, uno de los cuales ha recibido alegaciones y está pendiente de la decisión final. Mientras que los otros tres están a la espera del pliego de cargos (documento que prepara la instructora del caso para estipular la sanción). Además, se han iniciado varias tramitaciones de órdenes de trabajo con plazo fijo y aviso de multa.
 
Gracias a estas actuaciones, siempre según el Consistorio, la dirección de Madrid Calle 30 ha conseguido, entre otras cosas, que hayan comenzado a inspeccionarse los apoyos del bypass que nunca habían sido supervisados (a pesar de que hasta la fecha el Ayuntamiento ha pagado por su mantenimiento 2,9 millones de euros); que haya empezado a instalarse el telecontrol del alumbrado (compromiso recogido en el modificado del contrato de 2007 y que no se había hecho, pese a que sí se habían pagado por ello 2,48 millones de euros), o que se haya iniciado la tramitación para dar acceso a los sistemas de gestión a los técnicos de la empresa (fundamental para comprobar un buen funcionamiento).
 
Además, hace notar que las próximas sesiones de la Comisión no permanente de Investigación de la Deuda y las Políticas Públicas estarán dedicadas a esta empresa mixta: se investigarán las posibles malas prácticas realizadas en el diseño del modelo mercantil, en las obras de construcción, y en el mantenimiento de la infraestructura.