“Trabajar gratis es esclavitud”: los becarios salen a la calle en busca de sus derechos laborales

Redacción de un periódico

La Oficina Precaria denuncia que el abuso de los becarios supone una presión a la baja de los sueldos y los derechos del conjunto de los trabajadores. “Trabajar gratis es esclavitud”. Esta es la máxima con la que activistas sociales de diversas asociaciones, con la Oficina Precaria a la cabeza, salen a la calle este Día Internacional de los Trabajadores, para defender la situación que sufren la mayoría de los becarios españoles diariamente: remuneración cero o muy baja, responsabilidades equiparables a las del resto de la plantilla, tareas ingratas, sin vacaciones y al margen de cualquier convenio laboral.

Este colectivo ya venía denunciando desde hace cuatro años “cómo las empresas recurren a los becarios para sustituir puestos de trabajo, y que esta práctica conlleva una serie de consecuencias que degradan el acceso de los jóvenes al empleo y las condiciones laborales del conjunto de los trabajadores, dando lugar a la becarización del mercado laboral”, tal y como lo explicaban en la campaña ‘No+BecasxTrabajo’.

Con esta reivindicación se han unido la Oficina Precaria , Juventud Sin Futuro, las asociaciones Carlos Marx y Rise Up y los colectivos Contrapoder y Conciencia Minera. Todos ellos conforman el ‘Bloque Becario’, que recorrerá las calles de Madrid este 1 de mayo en busca de los derechos laborales del colectivo.

Y es que, este es un problema que, lejos de reducirse, no ha hecho más que agravarse durante estos últimos años. Las últimas cifras del Ministerio de Empleo y Seguridad Social apuntan a que hubo más de 70.000 convenios de prácticas –marco en el que trabajan los becarios- entre universidades y empresas en el año 2015. Un dato que ha crecido un 350% desde 2013, cuando la cifra rondaba los 20.000 convenios. Y esta cifra no recoge todas aquellas becas no remuneradas o que se establecen al margen de los centros de educación superior.

Para la Oficina Precaria, las consecuencias de este tipo de trabajos no sólo revierten en los propios becarios, sino también en el resto de la sociedad. Y es que, la generalización de estas prácticas supone una presión a la baja de los salarios y de los derechos del conjunto de los trabajadores, que tienen que competir con unos becarios sin remuneración y sin derechos.

Para frenar esto, Podemos registró el 14 de marzo en el Congreso de los Diputados una Proposición No de Ley que pretende instar al Gobierno a poner freno a este tipo de prácticas y recoge la propuesta de la Oficina precaria: una remuneración económica obligatoria de 486,45 euros al mes. Esta cantidad es el salario mínimo correspondiente a una jornada laboral de 6 horas.

“La generalización de las falsas becas como mecanismo de inserción en el mercado laboral precipita el retraso en el acceso al empleo con derecho por parte de los trabajadores jóvenes con estudios universitarios”, rezaba la PNL. Y añadía: “El 72% de los becarios reconoce tener una carga de trabajo equivalente a los empleados con contrato laboral: carga de trabajo, horario y tareas, tratamiento, recursos a disposición. Así mismo, los becarios en fraude se encuentran sin representación en los comités de empresa y no tienen ningún tipo de representación frente a la empresa”.

Por todo ello, el ‘Bloque Becario’ se ha dado cita este domingo en a las 12:00 frente al Museo del Prado, junto a la estatua de Velázquez. Una reivindicación que se canaliza en las redes sociales bajo el hashtag #GratisNoTrabajo.