Adiós 2015: luces y sombras en la lucha ecologista

Medio ambiente

Organizaciones como Greenpeace, WWF y Ecologistas en Acción hacen balance de un año con más retrocesos que avances en la lucha ambiental. 2015 se acaba y las principales organizaciones ecologistas hacen balance de lo que ha supuesto este año en lo que se refiere a la lucha en defensa de la naturaleza en España y en el mundo, un balance anual que, en el caso de nuestro país, presenta más sombras que luces por “los importantes retrocesos en materia ambiental llevados a cabo por el Gobierno durante esta última legislatura”, en palabras de Greenpeace”

Greenpeace lamenta que “el Partido Popular ha perdido la oportunidad de impulsar políticas sociales, ambientales y económicas que favorezcan el empleo verde y de calidad, ha continuado poniendo trabas a las energías renovables y ha criminalizado la protesta pacífica con la aprobación de la denominada Ley Mordaza”.

Esta organización recuerda en su web lo mejor y lo peor del año que nos deja y entre lo positivo cita:

La sentencia del Tribunal Constitucional que anula parte de la reforma de la Ley de Costas.

El abandono de Repsol de las prospecciones marinas en aguas de Canarias y de los proyectos de prospecciones en Valencia y Málaga.

La señal dada por los países presentes en la COP de París como punto de partida para abandonar el uso de combustibles fósiles causantes del cambio climático.

La paralización del cementerio nuclear de Villar de Cañas (Cuenca).

Los avances en la lucha contra la pesca ilegal (IUU) con la denuncia del Gobierno a la empresa Vidal Armadores.

El compromiso del 10% de la industria de la moda de las sustancias tóxicas de su producción.

La paralización del proyecto minero que amenazaba la Gran Barrera de Coral de Australia.

El compromiso del Banco de Santander a no financiar la destrucción de los bosques de Indonesia.

Los anuncios relativos a la paralización de los proyectos de prospecciones en el Ártico

Mientras que entre los hechos negativos del ejercicio Greenpeace menciona:

El parón al desarrollo de las energías renovables impulsado por el Ministerio de Industria, especialmente el Real Decreto de Autoconsumo.

La aprobación de la llamada Ley Mordaza, que limita y reprime el derecho a la protesta pacífica.

Las trabas impuestas para el acceso a la justicia.

La falta de una fiscalidad ambiental.

La reforma de la Ley de Montes, que beneficia a los intereses privados y perjudica a los bosques.

La insistencia del Gobierno de no cerrar la central nuclear Garoña.

La persistencia de mortandades masivas de abejas debido al uso de insecticidas.

Pocas alegrías para Ecologistas en Acción

Ecologistas en Acción, por su parte, hace un balance mucho más negativo que positivo de lo ocurrido en los últimos 12 meses, destacando especialmente el mal sabor de boca que les ha dejado “el acuerdo decepcionante de la Cumbre del Clima en París”, quejándose de que la “justicia climática, la descarbonización, la financiación adecuada, los derechos humanos, la perspectiva de género, los y las refugiadas climáticas… han quedado fuera del texto final desoyendo las reivindicaciones de la ciudadanía” y lamentando que “cuanta más evidencia científica existe de los ya palpables efectos del cambio climático en muchas áreas del planeta y cada vez más en nuestras propias vidas, más empeño parece haber en seguir con la quema de combustibles fósiles”.

También recuerda Ecologistas en Acción que 2015 ha sido el año del ‘escandalo Volkswagen, el del “destape de fraudes de la industria automovilística, el principal sector emisor de gases de efecto invernadero y otros contaminantes que matan al año a miles de personas”.

Ecologistas extiende este balance negativo a España al calificar el 2015, “como el último año de la legislatura más catastrófica para la legislación ambiental”, citando entre las pocas alegrías que nos deja. “la aprobación de las primeras 82 reservas naturales fluviales.

Añade a lo malo del año la aprobación de la reforma de la Ley de Montes “que permite la construcción en zonas incendiadas y perjudica el trabajo de los agentes forestales”, o la ley de caza de Castilla-La Mancha privilegiando esta actividad frente a la conservación de la naturaleza.

Entre los aspectos positivos, dicha ONG destaca el hecho de que “la preocupación por las consecuencias de la mala calidad del aire de nuestras ciudades parece que sí encontró durante 2015 algo de eco en “ciudades como Madrid o Valladolid que han comenzado a tomarse algo más en serio el tema poniendo en práctica algunas medidas” contra la contaminación.

WWF se queda con lo positivo

WWF, otra importante organización que lucha para la conservación de la naturaleza se queda con lo positivo del año que es lo que destaca en su web.

Entre los logros en España señala el hecho de que Fertiberia haya sido obligada a restaurar la marisma de Huelva, recordando que La Audiencia Nacional ha exigido a la empresa “pagar el triple para recuperar la marisma de Huelva, que la empresa convirtió con sus fosfoyesos en uno de los vertederos industriales más grandes de Europa”.

También destaca que gracias a las reintroducciones del proyecto LIFE Iberlince, el lince ibérico está reconquistando los territorios dónde se extinguió. O que “en 2015 entró en vigor en España una ley contra la pesca ilegal pionera a nivel mundial”.

Otro logro que resalta WWF es que se la Junta de Andalucia haya paralizado el peligroso almacén de Gas Natural en el subsuelo de Doñana

Retos para 2016

Sin embargo el final del año no es sólo tiempo de hacer balances de lo sucedido sino de marcarse retos y las organizaciones ecologistas dejan claro a sus simpatizantes que seguirán con sus movilizaciones para “convertir el derecho al medio ambiente en un derecho fundamental” tal y como destaca Greenpeace que seguirá trabajando en “planes concretos que permitan el abandono total de los combustibles fósiles en 2050”. Así como para “impulsar las energías renovables y el autoconsumo; Lograr la protección del Ártico; paralizar el TTIP y revertir el grave retroceso ambiental propiciado con las reformas ambientales efectuadas por el Gobierno del PP.

Greenpeace considera que son muchos los retos que afrontar durante 2016 en un escenario internacional y nacional probablemente diferente. Entre ellos destacan: la transición justa a un modelo energético 100% renovable, donde no tenga cabida la energía nuclear, el fracking, el carbón o el petróleo; la protección del Ártico y la declaración de un Área Marina Protegida que sería la primera del santuario que reclama la organización.

Ecologistas en Acción también saluda el año que está a punto de comenzar con toda una declaración de intenciones: “El movimiento ecologista no duerme y encara el 2016 con la certeza de que el futuro será ecologista o no será y de que es posible construir alternativas, muchas ya existen, que nos permitan transitar hacia escenarios menos dependientes del expolio de los recursos del planeta y con menos impacto en la naturaleza y en las personas”.