El líder de IU se ha reunido de urgencia con una agrupación de guardias civiles, pero no ha dado explicaciones a la que más críticas le lanzó tras sus declaraciones. Alberto Garzón da por “zanjado” lo que califica como “malentendido” con la Guardia Civil a raíz de unas polémicas declaraciones en las que acusaba al cuerpo de “asesinar inmigrantes” en la valla de Melilla. Sin embargo, el líder de Izquierda Unida (IU) no ha mediado palabra con los sectores de la Benemérita que más le habían criticado.
La supuesta vuelta a la normalidad de relaciones se ha escenificado a través de un comunicado redactado por IU y de un mensaje del propio Garzón a través de su perfil en la red social Twitter. En ambos casos se señala que “ambas partes dan por zanjado” el asunto, aunque se pasa por alto que ni la asociación de guardias civiles que más criticó las palabras del político ni algunos altos mandos del cuerpo han pasado página por el momento.
Este desenlace no ha sido fruto de casualidad, ya que el propio Garzón fue quien buscó a los responsables de la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) para mitigar el efecto de sus declaraciones. Según se recoge en el comunicado, tan pronto como el diputado conoció el alcance que “de forma interesada y errónea” habían adquirido sus palabras, remitió una carta a esta organización para explicar su discurso “directamente y sin intermediarios”.
Además de trasladarles su “pesar” porque “en ningún momento” pretendió insultar a los agentes de la Guardia Civil, cerró un encuentro para este mismo miércoles. Según IU, este se ha producido en un “tono cordial” que según afirman se corresponde con la “histórica y estrecha relación” del Instituto Armado con el partido político. Algo que, sin embargo, no ha impedido que el director general del cuerpo, Arsenio Fernández de Mesa, haya dado órdenes al general jurídico para iniciar acciones legales contra el diputado comunista.
Garzón se ha limitado a reconocer que criticó “con dureza” el uso que a su entender hace el Gobierno de la Guardia Civil para preservar la frontera africana de la entrada de inmigrantes cuando su tarea debería ser “defender y velar por los derechos y la protección de la ciudadanía”. Así ha puntualizado que “el Ejecutivo es el responsable” de las muertes que de momento han acarreado la imputación de hasta 16 guardias civiles.
Por su parte, la Unión de Guardias Civiles (UniónGC) mantiene su discurso duro contra las críticas del candidato a la presidencia de Gobierno y sigue exigiendo desde la Red una rectificación “urgente” por haberlos llamado asesinos. Sin noticias de Garzón, esta asociación profesional recalca su “sorpresa” e “indignación” por el discurso del político, que ha preferido dirigirse hacia otra organización para dar por cerrada la polémica.







