Basagoiti pide al PP más control sobre la corrupción interna

El líder del PP vasco, Antonio Basagoiti, ha pedido hoy a su partido que remodele sus estatutos para ejercer un mayor control interno y poder evitar casos de corrupción. Se trata de una de las propuestas que ha incluido la formación regional en la ponencia sobre regeneración democrática que ha entregado en Génova con vistas al Congreso Nacional que celebrará el partido en el mes de febrero.

La autocrítica lanzada por Basagoiti, ante casos como los que se juzgan en la Comunidad Valenciana y en los que varios miembros de la formación se han visto implicados, pretende luchar contra “la desafección de una parte importante de la ciudadanía hacia los partidos y los políticos y el consiguiente distanciamiento entre ambos” debido a “la corrupción, la gestión negligente, el derroche del dinero público o la creación de problemas políticos donde no existían”.

Aunque no sólo en eso se centra la ponencia preparada por el líder de los populares vascos. El documento también habla de “la recuperación del concepto de nación” mediante “reformas que aseguren y actualicen los valores del pacto constitucional” tales como “fijar un núcleo básico de competencias indelegables por el Estado así como la capacidad de las Cortes Generales para llevar a cabo reformas que requieren por su naturaleza un tratamiento común en el conjunto del Estado”, entre otras.

Patrimonio.

Por otro lado, Basagoiti ha apoyado esta mañana, en la Cadena Ser, la propuesta de Cristóbal Montoro de pedir responsabilidades penales a los políticos derrochadores y ha apostado por que los malos gestores públicos respondan también con su patrimonio.

Según ha indicado, los gestores públicos deben “responsabilizarse” de sus decisiones “gravosas o negligentes” y responder con su patrimonio por ellas. Una idea con la que “extiende” la propuesta realizada ayer por el ministro de Hacienda a quienes adopten decisiones “irracionales y absurdas”.

Basagoiti ha defendido que “en política hay que introducir un nuevo concepto, que ya no es el del delito penal o el de la corrupción, es el de la gestión eficaz, el del sentido común, el de la racionalidad”, y precisamente por eso si alguien hace “algo evidentemente absurdo” tiene que “responder con su patrimonio”.