La revista Interviú ha logrado acceder a la rutina del ex presidente de la CEOE en la cárcel de Soto del Real. La cárcel de Soto del Real, en Madrid, se ha convertido en el centro penitenciario español más famoso de los últimos tiempos tras recibir, recientemente, a varios reclusos vinculados al entramado político y empresarial. Uno de ellos es Gerardo Díaz Ferrán, ex presidente de la CEOE y actual acusado de blanqueo de dinero, fraude y alzamiento de bienes en espera de juicio.
La popular revista Interviú ha logrado acceder a su día a día y en un reportaje adornado con varias fotos del propio empresario tomadas con el teléfono móvil explica que Díaz Ferrán disfruta de una estancia tranquila al ocupar un módulo “de respeto” en el que los presos pasan el día en talleres, salas comunes jugando a las cartas o el patio. En dicho módulo no se encuentran presos “preventivos”, es decir peligrosos, y por lo tanto el ambiente sería más relajado que en otros lugares de la prisión.
Según las fuentes consultadas por la revista el empresario quebrado –aunque la Justicia busca una fortuna oculta de 88 millones de euros- imparte clases de matemáticas a otros reclusos y aprende inglés, además de realizar labores de limpieza. En cuanto a sus distracciones, parece decantarse por las cartas (utiliza una baraja de Caja Madrid) y el parchís.







