El ministro de Interior arremete de nuevo con las ‘devoluciones en caliente’ a Marruecos

Jorge Fernández Díaz, ministro del Interior
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“Que digan a cuántas personas están dispuestas a acoger y sino lo hacen, que se callen y den menos lecciones”, ha concluido el ministro del Interior. Las instituciones y organizaciones sociales no paran de criticar duramente la labor del ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz. Esta vez la polémica ha sido por el caso de los inmigrantes que malviven en el monte Gurugú, cerca de la frontera de Melilla.

Ante el avasallamiento de críticas, Fernández les ha instado a que “en lugar de criticar permanentemente, aporten soluciones y que esa solidaridad la manifiesten con los hechos. Que digan a cuántas de esas personas están dispuestos a acoger comprometiéndose a darles un puesto de trabajado adecuado y que las van a mantener y si no lo hacen, que se callen y den menos lecciones”.

Todo este revuelo ha venido provocado por la famosa práctica en la que los subsaharianos se ven obligados a saltar la valla de Ceuta o Melilla. Por este motivo las ‘devoluciones’ serán legalizadas a través de la reforma de la Ley de Extranjería que ya está incluida en el proyecto de Ley de Seguridad Ciudadana. El Congreso será el encargado de enviarla hoy jueves al Senado para su tramitación.

Sus últimas declaraciones en cuanto a la ‘devolución en caliente’ ha provocado la crispación de instituciones nacionales y europeas, la Iglesia y más de un centenar de ONG. Fernández alegaba que ante la falta de espacio y recursos de las organizaciones para mantener a los refugiados y la imposibilidad de ofrecerles un trabajo digno, que los “devuelve” a su país de origen. “Si me dan la dirección donde a esa pobre gente los podemos trasladar y garantizar su manutención y que les dan trabajo le aseguro que les enviamos. Pero hay mucha hipocresía”.

La opinión del ministro ha sido bastante tajante, “desde despachos del Norte de Europa que no tienen este problema, desde el centro de Europa o desde otros lugares que dan lecciones de humanitarismo yo les diría que me den esa dirección y que enviamos a esta gente, eso sí, con el compromiso de que les van a mantener y que les van a dar un puesto de trabajo adecuado a su dignidad y a sus competencias”.

“La Guardia Civil y el Gobierno no somos los malos en esta película. Todos comprendemos el drama de estas personas que se ven abocadas a la emigración”, tras exponer esto ha zanjado más bruscamente alegando que “yo comprendo esos dramas humanitario, cómo no los voy a comprender, pero no acepto que nadie se considere que tiene unos sentimientos humanitarios superiores a mí, y tampoco inferiores. No acepto lecciones de humanitarismo por parte de nadie”.

Tras una jornada que ha sido especialmente intensa, parece que el ministro del Interior estaba también preocupado en garantizar la inviolabilidad de las fronteras. Ya que “las fronteras delimitan el territorio y el territorio va íntimamente unido a la idea de soberanía”, como ciudadanos españoles y pertenecientes a la Unión Europea, “tenemos el derecho y el deber de defender nuestra soberanía”. Porque Fernández defendía que a España había que entrar legalmente y no en masa ni de forma violenta, ya que ese efecto llamada que permitiera la entrada de miles de personas de forma ilegal, por desgracia no acabará con la situación actual de crisis española y mucho menos de los inmigrantes. En definitiva “España tiene la acogida que tiene”, punto y final para el ministro.