El marido de Teresa Romero “suplica” al consejero madrileño de Sanidad que dimita por “pundonor”

Javier Rodríguez, consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid
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En una carta leída a las puertas del Hospital Carlos III por una amiga del matrimonio le recuerda que si se fueron de vacaciones es porque “nadie dijo que no pudiéramos”. Javier Limón, el marido de la auxiliar de enfermería contagiada por ébola, Teresa Romero, ha redactado una carta dirigida a su tocayo el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Javier Rodríguez. En ella, recurre el sarcasmo para “suplicarle desde la ignorancia de un soldador” que dimita por “pundonor”.

La misiva la ha hecho llegar a los medios de comunicación a través de una amiga de la familia, que ha hecho de portavoz de los dos afectados en una rueda de prensa convocada a las puertas del Hospital Carlos III de Madrid. Allí siguen internados Romero y su marido.

En la carta se repasan algunas de las más polémicas declaraciones del consejero madrileño, a las que ha tenido acceso a través del dispositivo móvil que mantiene dentro de su habitación de aislamiento en la tercera planta del centro. Así, Limón explica a su tocayo: “a diferencia de usted, no estoy bien comido porque mi mujer se debate entre la vida y la muerte y no me pasa la comida”. “También estoy mal bebido, porque ya no me quedan líquidos de tanto llorar”, prosigue la misiva.

Sobre las críticas recibidas por haber ido de vacaciones y a la peluquería después de haber estado en contacto con el fallecido misionero Manuel García Viejo, el marido de la sanitaria explica que “nadie dijo que no pudiéramos hacer lo que hicimos, entre otras cosas porque el protocolo no nos dijo que no se pudiera hacer”. Después explica que si se hubiera dejado a su esposa en cuarentena como “ahora sé que en otros países” se hace, “mi mujer posiblemente no estaría debatiéndose entre la vida y la muerte, Exkalibur estaría vivo, y todas las personas incluido yo que estamos aislados, no estaríamos en un peligro potencial ante la enfermedad”.

Esta es la única referencia a su perro sacrificado que contiene la carta, ya que se centra en el estado de su esposa y el suyo propio. En este sentido, señala que Teresa tiene “una vocación y humildad de la que usted carece”, en referencia a Rodríguez. Él por su parte aprovecha para mostrarle su “gran respeto” y criticar que el consejero no lo ha tenido hacia los afectados “por pereza”.

El esposo de la auxiliar de enfermería también se ha mostrado “molesto” con el tratamiento recibido desde el Gobierno de Mariano Rajoy, de cuya visita al centro médico pero no a los pacientes está al tanto, según ha explicado la amiga de la familia. En un recado más a Rodríguez escribe: “le invito a que me explique cómo se pone un traje, ya que desgraciadamente mi mujer no ha hecho un máster”.