Montero, tras la polémica con Vox: “Aprobemos ya la ley del aborto porque a estos fascistas se les para con derechos”

La ministra de Igualdad, Irene Montero | Foto: Congreso de los Diputados

La ministra de Igualdad, Irene Montero | Foto: Congreso de los Diputados

La ministra de Igualdad, Irene Montero, urgió este miércoles a aprobar “ya” la ley del aborto, convencida de que “a estos fascistas”, en referencia a Vox, “se les para con derechos”.

A su juicio, la educación sexual “es un derecho de los niños, de las niñas y de los adolescentes” y el Gobierno “así lo va a garantizar” en la Ley de Salud Sexual y Reproductiva.

De este modo respondió la titular de Igualdad durante la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados a la pregunta de la diputada de Vox Inés María Cañizares sobre si piensa dimitir tras la polémica que suscitaron sus palabras en la Comisión de Igualdad de la Cámara Baja, en las que defendió la importancia de la educación sexual de los menores, razón por la cual Vox pidió su reprobación y su cese y se ha querellado contra ella.

Durante su intervención, Montero insistió en que tanto en el Congreso como en la sociedad “somos más quienes queremos educación sexual para nuestros hijos e hijas”.

Por su parte, aseguró que, quienes “blanquean” la violencia machista “y la niegan”, así como los que “cuestionan” las políticas públicas “contra las violencias machistas” y “cuestionan a las víctimas y les llaman privilegiadas», además de «los que votan en contra de la Ley de Infancia, de la ley solo sí es sí y de investigar las agresiones sexuales en el seno de la Iglesia para que permanezcan en la impunidad» son «minorías”.

En este punto, reiteró que le “avergüenza profundamente” la “campaña” de “violencia política y en contra del derecho a la educación sexual de los niños, niñas y adolescentes en nuestro país” que, a su juicio, ha emprendido la formación de Santiago Abascal.

“Ustedes, contra mí pueden hacer lo que quieran, que aquí vamos a seguir, es lo que hay”, advirtió, para señalar que “el problema y la pregunta que hay en nuestro país” es “qué hacemos para acabar con las violencias contra la infancia, hoy todavía enormemente invisibles”.

Además, urgió a cuestionarse “cómo damos a los niños y a las niñas herramientas para identificar esas violencias cuando en el 84% de los casos son hombres conocidos, y por tanto en quienes confían, quienes ejercen esa violencia”. “Qué hacemos, también, para frenar el incremento de las infecciones de transmisión sexual, para que ningún niño o niña se burle de otro por la forma o por el tamaño de su cuerpo”, abundó, para preguntarse también “qué hacemos para que todos los niños y las niñas sepan que, en el futuro, podrán amar a quien quieran, que no se tienen por qué meter en un armario o que pueden ser quienes son sin miedo”.

Asimismo, urgió a pensar “qué hacemos para que la edad media de inicio de consumo de la prostitución violenta no sean los 8 años, para que entiendan que las relaciones tienen que estar basadas en el consentimiento, que tratar bien está bien y que tratar mal está mal”.

“Qué hacemos para que los niños no se conviertan de mayores en agresores basándose en una cultura de la violación que solamente va a ser revertida con políticas públicas en contra de las violencias machistas, que ustedes niegan y, por supuesto, con educación sexual desde las edades más tempranas”, dijo dirigiéndose a la diputada de Vox.

Montero concluyó preguntando a la Cámara Baja “hasta cuándo vamos a tolerar estas campañas de violencia política contra cualquiera de nosotras”. “Hasta cuándo vamos a permitir que usen esta cámara como altavoz de su machismo”, agregó, para recordar a los parlamentarios que “las feministas y las demócratas les tenemos que parar los pies”.

Por su parte, la diputada de Vox defendió que las “barbaridades” que, a su entender, la ministra “vertió” la semana pasada en sede parlamentaria y que “millones de familias pudieron escuchar” no son, según su criterio, “susceptibles de interpretación”. “De manera literal e inequívoca, incitaban a la corrupción de menores, iniciando usted un camino para normalizar prácticas sexuales de adultos con niños, una apología en toda regla a la pedofilia, equiparando patologías a conductas normales cuya consecuencia directa es la más absoluta desprotección de los menores, de los niños, frente a depredadores sexuales”, apostilló, convencida de que, “por la gravedad de sus palabras” debe “dimitir”.

Tras recibir la respuesta negativa por parte de Montero, Cañizares dijo “entender” que, desde Podemos, “veten sistemáticamente la investigación de recientes escándalos sexuales con menores”. “De sus palabras extraemos que, en el fondo, estas aberraciones no las ven como un delito, sino que las aceptan como algo normal”, sentenció, convencida de que su «ingeniería social basada en una perversa ideología persigue confundir a los inocentes presentándoles los más oscuros deseos de la izquierda más radical como derechos”, además de «victimizar” a las personas “con el pretexto de protegerlas” y luego “las abandonan en una sociedad que deshumaniza al individuo y humaniza al animal”.

Según Cañizares, la ministra “ha perdido el norte y los papeles, convierte sus problemas personales en cuestiones de Estado y legisla a golpe de trauma” y, para la diputada, el Ministerio de Igualdad es “el mayor atentado contra la igualdad de los españoles, la encarnación de la discriminación y sus políticas, las del enfrentamiento”. “525 millones de euros carentes de utilidad salvo para la ministra, sus amiguitas, amiguitos y amiguetes, mientras miles de familias españolas no llegan a fin de mes”, concluyó.