Merkel se reúne con Putin y ambos reafirman gasoducto Nord Stream 2

Angela Merkel y Vladimir Putin
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La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente ruso, Vladimir Putin, aseguraron ayer que tienen previsto continuar con el proyecto del gasoducto Nord Stream 2, pese a la oposición de Estados Unidos. Durante un encuentro este viernes en la ciudad de Sochi, sobre el Mar Negro, ambos buscaron disipar además las preocupaciones de Ucrania respecto de la pérdida de ingresos por tránsito a causa del ducto.

Putin anunció que el tránsito no se verá perjudicado. «Las entregas continuarán si esto está económicamente justificado y tiene sentido para todas las partes implicadas», señaló el jefe del Kremlin.

También Merkel subrayó que el tránsito por Ucrania deberá mantenerse, ya que es de importancia estratégica. Alemania está dispuesta a comprometerse, afirmó, y añadió que la cuestión es qué garantías pueden darse a Ucrania.

Alemania asumió un papel de mediador entre Rusia y Ucrania. A comienzos de semana, el ministro de Economía germano, Peter Almaier, viajó entre Moscú y Kiev para conversaciones sobre el Nord Stream 2. Previamente, el ministro de Relaciones Exteriores alemán, Heiko Maas, estuvo en Moscú.

Mediante este gasoducto Rusia se propone suministrar gas a través del Mar Báltico directamente a Alemania y desde allí hacia Europa Occidental.

Estados Unidos se encuentra entre los más severos críticos del Nord Stream 2 y advierte de una dependencia demasiado grande de los estados de la Unión Europea de Moscú. Washington tampoco descarta sanciones contra Nord Stream 2.

Putin dijo que comprende la posición de Trump. «Él defiende los intereses de sus empresarios y quiere vender su producto (gas licuado estadounidense) en el mercado europeo».

El mandatario ruso advirtió que según estimaciones éste es hasta un 30 por ciento más caro que el gas ruso que es suministrado por ductos. «Creemos que el proyecto es ventajoso para nosotros y pelearemos por él», añadió.

Se trató de la primera visita de Merkel a Rusia desde mayo de 2017. La relación entre Berlín y Moscú es tensa desde que Rusia se anexionó en 2014 la península ucraniana de Crimea y respalda a separatistas en el este de Ucrania.

De todas maneras, el Kremlin subrayó que sigue habiendo muchos intereses comunes y que la visita de la canciller alemana es muy importante.

Además de Ucrania, también estuvo en la agenda el conflicto sirio. La canciller le pidió a Putin que usara su influencia para impedir la expropiación de bienes de refugiados en Siria. El Gobierno sirio planea que los sirios que en pocas semanas no se reporten en su lugar de origen pierdan sus propiedades. «Ésta sería una gran barrera para un regreso», dijo Merkel.

Rusia es la potencia protectora de Siria. El jueves por la noche, Putin recibió sorpresivamente al presidente sirio, Bashar al Assad, para una conversación de varias horas en Sochi.