Las cuentas de Defensa pasan factura a Indra y Amper

La estrechez económica que atraviesa el Ministerio de Defensa ya ha comenzado a pasar factura a alguno de sus proveedores. Mientras, los expertos advierten de que compañías como Amper e Indra podrían comenzar a sufrir también las dificultades financieras de la cartera castrense, una situación que ya parecen haber empezado a descontar en Bolsa.

Los retrasos en el calendario de pagos o los recortes a sus pedidos iniciales planean sobre los tradicionales proveedores de Defensa, entre los que se encuentran Amper e Indra con una exposición del 8% y el 9% de sus ingresos respectivamente, según cifras proporcionadas por Ahorro Corporación, el bróker de las cajas de ahorros. Esta condición las convierte en dos de las cotizadas españolas a las que más podría afectar un eventual tijeretazo a la partida destinada a Defensa en los próximos presupuestos del Estado.

El Ministerio que dirige aún Carme Chacón ya ha enseñado la tijera a Eurofighter, una de las divisiones de EADS con la que Defensa mantiene una deuda de unos 600 millones de euros, según reveló hace unas semanas el consejero delegado de la firma, Louis Gallois. Con esta compañía ya se ha acordado un aplazamiento de pagos de 25 a 30 años y la reducción de un pedido de 45 helicópteros de transporte a solo 38. Cambios que, sin embargo, no perjudicarán el montante total de 1.260 millones a percibir por Eurofighter, ya que se han incluido equipos accesorios y contratos de mantenimiento no previstos inicialmente.

Una posibilidad, la de contratar servicios accesorios para paliar el aplazamiento de pagos, que resultaría más benigna para las cuentas de las dos tecnológicas que el recorte en el número de contratos licitados o en el precio convenido sobre los conciertos de mantenimiento vigentes con Defensa, departamento del que Indra percibe un 47% de sus ingresos domésticos y Amper, el 15% de su cifra de negocio, según cifras señaladas por los expertos de BPI.

El sistema de financiación del Ministerio de Defensa, mediante anticipos del Ministerio de Industria que luego son amortizados por el departamento de Chacón, ha sido calificado como insostenible por el actual secretario de Estado de Defensa, Constantino Méndez, para afrontar los pagos de los 31.600 millones de euros vinculados a los programas de armamento vigentes hoy por hoy, por lo que los analistas consideran que los recortes llegarán tan pronto como se dé el traspaso de poderes en la cartera ministerial.

Por el momento, tanto Amper como Indra han retrocedido un 39% y un 18% en su valor bursátil desde el comienzo de año. La ausencia de contratos con Defensa se ha tratado de compensar en ambos casos con una mayor apuesta por reforzar su presencia internacional así como con otros organismos públicos como han sido los casos de Aena y la Dirección General de Tráfico hace unas sesiones.

Este descenso en Bolsa y las pesimistas perspectivas que se dibujan para el sector de cara al próximo ejercicio han dado lugar a que Indra haya cosechado entre los analistas que siguen su evolución un total de trece recomendaciones de venta, frente a siete de mantener y seis de compra, según datos recogidos por Factset. La compañía con sede en la madrileña Alcobendas ha recibido este mismo viernes una nueva recomendación bajista. En este caso han sido los expertos de Goldman Sachs los que han reducido su precio objetivo de cotización desde 11,5 euros a 9 euros, un 14% por debajo de la cota que marcaba el maltrecho valor poco antes del cierre de sesión en Madrid.