Los inversores optan por la cautela en Vodafone a la espera de que se resuelva su puja por Ono. La operadora española decide mañana sobre su futuro corporativo. La cautela más absoluta se ha apoderado de Vodafone este lunes en Bolsa. Las acciones de la compañía británica han cerrado prácticamente en plano tras conocerse la que sería su puja definitiva por la operadora española Ono. La ‘teleco’ se ha quedado lejos de emular las ganancias del Ftse 100 londinense con una ganancia mínima del 0,1%.
Vodafone ha puesto sobre la mesa de negociaciones para hacerse con Ono unos 7.000 millones de euros, según ha informado The Sunday Times. Una suma que podría no ser suficiente para los fondos de capital riego que controlan la española y barajan también la posibilidad de una colocación parcial de su accionariado en la Bolsa de Madrid.
Si la cifra ofrecida por la británica se confirma, se colocaría prácticamente a la par que los estadounidenses de Liberty, que también han presentado su propia puja para hacerse con la ‘teleco’. En este caso, la oferta yanqui abarcaría también los 3.400 millones de euros de deuda que pesan en el balance de la compañía que busca nuevos dueños.
Por el momento, desde Ono se defiende que el objetivo en está en sacar a Bolsa la compañía. Es así que su consejo de administración tiene una reunión prevista para mañana martes en cuyo orden del día se incluirían las ofertas de británicos y estadounidenses tan sólo como un punto menor frente a las propuestas y estudios ya desarrollados para su posible debut bursátil. Para el que ya habría incluso remitido documentación a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Según el rotativo británico, Vodafone ha estado en conversaciones durante semanas con Providence Equity Partners, Quadrangle Capital y GE, los fondos que controlan el capital del Ono, que deberán decidir si optan por una venta directa o por una colocación parcial en los mercados.







