El gigante de las telecomunicaciones está dispuesto a ofrecer hasta 600 millones de euros por el canal televisivo según El Confidencial. La baja oferta que Telefónica ha dejado caer en las oficinas del Grupo Prisa por Canal+ no ha tenido un efecto negativo en Bolsa: las acciones de la firma que controla Juan Luis Cebrián subían a media mañana cerca de un 1%.
Y es que, según ha informado el diario El Confidencial, si Telefónica realmente presenta un cheque por valor de 500 millones de euros o 600 millones de euros lo más probable es que el canal televisivo termine en manos de alguno de sus competidores: BSkyB, el grupo británico controlado por Rupert Murdoch; Vivendi, dueña de Canal+ Francia; Al Jazeera, cada vez con más peso en Europa, y Liberty Global, multinacional estadounidense que el año pasado compró Virgin Media por 23.300 millones de dólares.
Porque Cebrián apunta a embolsarse un importe más próximo a los 1.000 millones de euros por el 56% de Canal+, según publica el diario digital tras haber hablado con varias fuentes financieras y otras conocedoras de la situación. Estas últimas han llegado a afirmar, incluso, que Cebrián y César Alierta, máximo responsable de Telefónica, han dado por finalizadas las negociaciones en más de una ocasión debido, precisamente, a la diferencia de criterios económicos.
La cuestión se agrava a los ojos de Prisa si se tiene en cuenta que Telefónica ya posee un 22% de Canal+ y su planteamiento debilita el valor de un activo en el que participa. Es más, el gigante de las telecomunicaciones -que ahora apuesta por la Fórmula 1 y el Mundial de futbol– podría llegar a convertirse en un rival sumamente poderoso a medio plazo, con un músculo financiero extraordinario a la hora de competir por programas, tanto deportivos como de entretenimiento.







