Sousa reclama ante el juez 663.119 euros de la quebrada Pescanova por despido improcedente. Los administradores califican su reclamación de “temeridad”. El expresidente de Pescanova, Manuel Fernández de Sousa, quiere sacar más dinero de la caja fuerte de la compañía que fundó su padre. Ahora más de medio millón de euros como indemnización por su retirada de la cúpula directiva de la empresa. Un movimiento promovido por su administración concursal y ratificado por los accionistas que considera despido improcedente.
En concreto, Fernández de Sousa reclama a Pescanova un pago de 663.119,26 euros. Así se recoge en la demanda que esta mañana han depositado sus representantes jurídicos en el juzgado de lo Mercantil número 1 de Pontevedra, ya que él no ha acudido a la vista programada para las 10:30 horas de esta mañana. Tras una hora y media de juicio, la reclamación ha quedado vista para sentencia.
Desde Pescanova, tanto sus abogados como los administradores concursales de Deloitte han alertado de que las reclamaciones de Sousa suponen “una temeridad” dada la más que complicada situación financiera por la que atraviesa la compañía tras años de supuesto falseo de cuentas. En pleno concurso de acreedores, la indemnización que reclama el expresidente es por 55.266 euros al mes desde que estalló la crisis de la compañía.
El incidente concursal presentado por Sousa ha llegado después de no haber conseguido un acuerdo al respecto con el Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación (SMAC) de Vigo, dada la imposibilidad esgrimida por la compañía para hacer frente a pago alguno dada su situación. El expresidente dimitió de su cargo el pasado 17 de julio, renunciando a un salario de 989.000 euros anuales, según el informe de gobierno corporativo del año 2011, el último disponible, puesto que las cuentas de 2012 siguen sin publicarse.
Negocio en Argentina
Mientras tanto, las tareas de la administración concursal para mantener la actividad de Pescanova y sus filiales internacionales prosigue “sin sobresaltos”. Es así que los juzgados de Buenos Aires han aceptado la propuesta de su filial argentina, Argenova, para alquilar dos inmuebles de su propiedad: un local comercial y una planta destinada al procesamiento de pescados.
Argenova, que ya que suspendió pagos el pasado 3 de mayo, ha arrendado sus instalaciones a la empresa local Pesquera Puerto Comodoro a cambio, inicialmente, de 37.000 pesos argentinos al mes, unos 4.600 euros al cambio por una duración de 36 meses.







