La Fed ha decidido mantener las medidas de impulso económico, de manera imprevista, lo cual ha llevado al alza las acciones en la Bolsa estadounidense y ha dado al traste con la pujanza del yen como moneda refugio.
Hace casi tres años y medio que la divisa nipona no tocaba una paridad tan baja con el euro, después de caer un 1,3% hasta los 134,09 yenes, después de haber rozado los 134,22 yenes que se corresponden con niveles del 11 de enero de 2010. Además, ha caído también un 1% contra el dólar, hasta los 98,90 yenes.
El billete verde ha perdido un 0,3% frente a la moneda compartida, marcando un cambio de 1,3569 dólares, una cifra similar a la de febrero de este año.







