Calma tensa en las bolsas a la espera de una solución para Grecia

A pocas horas del cierre de los mercados europeos, las bolsas del Viejo Continente mantenían trayectorias dispares de leve intensidad. El Ibex 35 caía un 0,06%, mientras que la Bolsa de Francfort subía un 1,2%; la de París un 0,75% y la de Londres un 0,5%. Según los analistas consultados por EL BOLETÍN, los inversores se encuentran a la espera de lo que se decida en Cannes. En esta localidad francesa se reunirán esta noche los responsables de la zona del euro con el mandatario heleno, Yorgos Papandreu, y mañana comenzará la cumbre del G 20. Se espera evitar la quiebra de Grecia.

El anuncio por parte del primer ministro griego de que se convocará un referéndum para establecer si el pueblo heleno está de acuerdo con el rescate acordado para el país mediterráneo la semana pasada en Bruselas ha disparado las alarmas y la cautela ha dominado los mercados bursátiles, sin que aparentemente nadie tenga mucha idea de cuál es el siguiente capítulo del culebrón.

Tras varios meses intentando buscar una estrategia de salida, los líderes europeos parecían ya tenerla trazada: Grecia continuaría con su programa de reformas para reducir su deuda emitida y su déficit público, mientras que la zona del euro garantizaría un impago del 50% de algunos bonos para reducir así la presión sobre el país a la hora de salir a los mercados. Dicho en otras palabras: Grecia seguiría recortando para impulsar en el medio plazo un crecimiento sostenible tutelado por la UE. Y en cuanto al impago de la deuda, Alemania y Francia se encargarían de que éste fuese «voluntario» y de que ninguna catástrofe en los mercados de derivados pudiese tener lugar.

Pero Papandreu acaba de darle un portazo a todos estos objetivos alegando -17 meses después de ceder su autonomía a Bruselas- que su pueblo debe dar el visto bueno. Por este motivo los líderes de la zona del euro -Nicolas Sarkozy, Angela Merkel, Jose Manuel Durao Barroso, un representante del BCE y la directora del FMI, Christine Lagarde- le trasladarán esta noche al líder griego su preocupación y el hecho de que “no tiene alternativa” al plan establecido.

En los despachos de los especuladores financieros más activos durante la crisis de deuda se escuchaban unas carcajadas atronadoras. Según ha podido saber este periódico, ésta parece haber sido la guinda del pastel que demuestra que ni Merkel ni Sarkozy saben lo que están haciendo y nunca han tenido certeza de ello. Una muestra es que el propio Sarkozy se ha mostrado recientemente contrario al ingreso de Grecia en el euro y ahora que tiene la posibilidad de verla marchar, parece dispuesto a evitar que ello suceda. “Supongo que esto habrá cabreado seriamente a algún que otro jefe de Estado”, comentaba jocosamente el gestor de un hedge fund afincado en Suiza, que también ha vaticinado que de no ser por el propio BCE, la deuda italiana duplicaría sus cifras actuales tanto en interés ofrecido como en prima de riesgo.