Dos meses después, Realia vuelve a revisar el guión de su plan de refinanciación. La inmobiliaria ha conseguido que cinco de sus siete entidades acreedoras extiendan ya el vencimiento de sus préstamos por tres años, desmarcándose del compromiso de una decisión en bloque para el próximo septiembre. El acuerdo sin embargo, no se hará efectivo hasta entonces y si lo recomienda un informe independiente.
Una confusión en torno a qué había hecho Realia con su pasivo en esta ocasión daba lugar a alzas de hasta el 11% para sus acciones en Bolsa. Algunos analistas entendían en una lectura rápida del acuerdo que se extendía el vencimiento de todos los créditos y además se minoraba su importe. Sin embargo, el grueso de deuda de la inmobiliaria, que alcanza los 2.322 millones de euros, sigue sin mejorar sus condiciones de pago y ni siquiera existe unanimidad entre los acreedores del negocio patrimonial, pues la compañía ha anunciado “una solución separada del sindicato” para dos entidades financieras dueñas de préstamos por 54 millones de euros, el 6,3% del total de esta división de negocio.
Tras la confusión, llegaba la decepción para los inversores de Realia. Sus acciones llegaban a marcar caídas del 3,5% frente a su cierre de ayer jueves. Un cambio de rumbo que generaba una horquilla de precios del 15,2% entre máximos y mínimos intradía y que animaba las carteras de los más duchos en el ‘trading’ intradía que con frecuencia gobierna la negociación de las volátiles inmobiliarias del parqué madrileño.
Por el momento, la ‘ladrillera’ filial de la constructora FCC y la nacionalizada Bankia tendrá hasta el 30 de junio de 2016 para devolver los 792 millones refinanciados con antelación, si el informe independiente valora positivamente la operación. A cambio, deberá hacer frente a un margen de 200 puntos básicos, de los cuales 150 se capitalizarán como deuda. Eso sí, sin comisiones de apertura ni reestructuración. Además, la cotizada se compromete, como ya hizo en mayo a conseguir “fondos suficientes para acometer el pago en metálico de la deuda, en un porcentaje significativo”.
Una condición indispensable para que dentro de poco más de dos meses pueda consiga la reestructuración efectiva de su deuda tras varias prórrogas de vencimiento sin acuerdo al respecto. Realia insiste una vez más en que espera poder hacer frente a todos sus compromisos gracias a la dación en pago de algunos activos inmobiliarios. Un recurso que, a pesar de su práctica, no ha servido a otras compañeras de negocio para esquivar el temido concurso de acreedores. Los dos ejemplos más recientes los ponen Renta Corporación y Reyal Urbis.
Este viernes explosivo para la gráfica bursátil de Realia, el volumen de negociación superaba los dos millones de títulos, una cifra no vista en el valor desde que en mayo anunció la moratoria veraniega concedida por sus prestamistas. Del lado de las compras los gestores más activos a falta de escasos minutos para el cierre de sesión eran Auriga Securities, Deutsche Bank y CaixaBank. Mientras tanto, los de BBVA, Renta 4 y GVC Gaesco optaban con decisión por las ventas en términos de volúmenes operativos netos.







