Nuevos nubarrones oscurecen el panorama para los bancos españoles ante las noticias que apuntan a que la nueva normativa de Basilea III impedirá a las entidades computar como capital de máxima calidad los activos fiscales diferidos, es decir, los impuestos que se recuperarán en los siguientes ejercicios.
Según publica Cinco Días, conforme a la nueva normativa de Basilea III, la banca ya no podrá computar como core capital estos activos, que superarían los 46.000 millones sólo contabilizando la banca cotizada.
En concreto, el volumen neto de estos activos asciende a 4.800 millones en el Sabadell; 7.752 millones en el BBVA; 16.900 millones en el Santander; 3.300 millones en el Popular; 4.500 millones en CaixaBank; 8.900 millones en Bankia; y 13,9 millones en Bankinter.
Los bancos tendrán diez años de plazo, con lo que tendrán que ir restando cada año de su core capital el 10% de sus activos, comenzando en 2014. No obstante, según este diario, el sector negocia con el Ministerio de Hacienda una fórmula que suavice el impacto.
En la jornada bursátil de hoy, BBVA era el valor más castigado del Ibex 35, con un retroceso a media mañana de un 1,9%, seguido de CaixaBank, que se dejaba a la misma hora un 1,5%. El Sabadell retrocedía un 1,2%, el Santander un 1,1% y Bankinter un 0,78%. Dentro del selectivo, sólo el Popular lograba escapar de los números rojos con una subida del 0,67%.
Fuera del Ibex 35, Bankia continuaba con su ajuste de cara a la ampliación de capital de la próxima semana con una caída superior al 10%.







