La compra de Progenika Biopharma por parte de Grifols ha disparado la cotización de sus acciones clase B, sin derecho de voto, a la histórica cota de 22,79 euros por acción, un precio nunca antes visitado por su gráfica. El hecho de que parte de la operación se haya saldado con títulos de esta serie les ha concedido además su mayor alza intradía desde el pasado diciembre.
En los cruces más eufóricos de las sesión de este lunes, las B de Grifols llegaban a apuntarse alzas del 2,7% para colocarse en uno de los primeros puestos de la tabla de revalorizaciones el Mercado Continuo. Y es que, la farmacéutica ha hecho frente a la compra de la compañía vasca Progenika Biopharma con 884.997 acciones de esta serie. Un paquete valorado para la operación en 18,5 millones de euros, tal y como ha comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores. La cotizada ha entregado a su nueva filial una partida de efectivo por el mismo valor.
Sin embargo, no ha sido el uso de estos títulos B lo que más ha aupado hoy su cotización. Los expertos hacen hincapié en que Grifols ha suscrito con la vasca una opción de compra sobre el 35% del capital que aún no controla de su nueva filial por un plazo de 3 años, con un interés adicional del 5% anual. En definitiva, una puerta abierta a que la cotizada pueda volver a recurrir a esta serie de acciones propias para hacerse con el poder total en Progenika, dotándolas de mayor visibilidad y liquidez.
Un paso más en su apuesta porque estos títulos lleguen a cotizar en el parqué neoyorquino, como ya avanzó la propia compañía que era su deseo hace unos meses. Sin embargo, no solo los B se han beneficiado de la enésima operación corporativa en la que participa Grifols. También sus títulos A, con derechos políticos, han celebrado la operación con alzas del 0,8%. La toma de Progenika augura mejoras en el negocio del grupo, ya que es “pionera en el desarrollo de test de biología molecular para la realización de estudios de compatibilidad transfusional”, reza el comunicado remitido al supervisor bursátil.
En este sentido las dos compañías, catalana y vasca, ya colaboraban desde el año 2010, cuando ambas suscribieron un acuerdo para la distribución mundial -a excepción de México- para su test de genotipado sanguíneo BLOODchip, cuyo principal objetivo es incrementar la seguridad en las transfusiones de sangre. Cabe recordar que la actividad básica de negocio de la farmacéutica Grifols está dirigida al subsector de los hemoderivados.
La compañía presidida por el polémico Víctor Grifols contará con el vehículo de inversión público-privado Ekarpen SPE como aliado en su nueva filial Progenika para “preservar” su identidad como “elemento destacado del tejido económico-empresarial del País Vasco”. A través de este fondo participan en la compañía el Gobierno vasco, Kutxabank, Caja Laboral y las diputaciones forales de la Comunidad Autónoma. Se prevé que la ya filial al 60% traslade a medio plazo la actividad de su laboratorio en la ciudad estadounidense de Boston a las instalaciones de Grifols en Austin, en el Estado sureño de Texas.
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