La banca de EEUU se juega 35.000 millones de ingresos con la reforma de los derivados

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La reforma que la Administración Obama planea llevar a cabo del mercado de derivados, que mueve en EEUU 592 billones de dólares al año, supondrá un duro golpe para la banca de Wall Street, que podría ver reducidos sustancialmente sus ingresos por la negociación de algunos de los instrumentos menos transparentes que aún no se había llevado por delante la crisis.

Los cinco grandes bancos de EEUU, Goldman Sachs, Bank of America y JP Morgan Chase, Morgan Stanley y Citigroup, recibirán en conjunto unas ganancias sólo este año de unos 35.000 millones de dólares de estos mercados no regulados de derivados, según datos recogidos por la agencia Bloomberg. Sin embargo, con la reforma de este mercado, los ingresos se reducirían notablemente ante la posibilidad de que algunas de las operaciones que se llevan a cabo actualmente se prohíban.
El debate en Washington para llevar a cabo esta reforma, que pretende ser la mayor en los últimos 30 años, se ha visto hasta el momento eclipsada por la reforma sanitaria, lo que de momento favorece al ‘lobby’ de la banca de inversión, que durante años ha logrado evitar cualquier propuesta para regular más estrictamente los derivados.

Sin embargo, parece que esta vez va en serio y el debate saltará a la sociedad estadounidense. La principal razón, la ira del Congreso ante el papel que algunos derivados como los Credit Default Swaps (CDS) han jugado en la crisis financiera que ha desembocado en la mayor recesión desde la Gran Depresión.

La Administración Obama pretende por ello aumentar la supervisión y el control del mercado de derivados negociados en el llamado mercado OTC. Este mercado está basado en contratos de negociación privada que permiten a los inversores protegerse contra (o apostar sobre) las oscilaciones en el valor de los bonos, los tipos de interés, las divisas, las materias primas o las acciones. A diferencia de los intercambios de valores, este negocio no está regulado y los precios no son públicos.

Sólo en el primer semestre de 2009, los cinco grandes ‘dealers’ de EEUU, Citi, Bank of America, JP Morgan, Morgan Stanley y Goldman Sachs, ganaron 35.000 millones de dólares con la negociación de derivados, según datos de las compañías comunicados a la Reserva Federal. De cara a la segunda mitad del año, los ingresos serían similares.

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