El supervisor de los mercados estadounidenses, la SEC por sus siglas en inglés, ha multado a NYSE, el operador de la Bolsa de Nueva York por haber facilitado información de forma confidencial a algunos de sus clientes. La cuantía de la multa asciende a 5 millones de dólares, unos 3,8 millones de euros, y es la primera que se impone al gestor de Wall Street.
El dictamen de la SEC considera que “por un prolongado periodo de tiempo que comenzó en 2008” la compañía NYSE estuvo enviando datos de relevancia a través de dos canales confidenciales con algunos de sus clientes. Éstos recibían las informaciones ligeramente antes de que se hicieran públicas por los canales habituales de comunicación del gestor bursátil.
Desde el supervisor se ha recalcado que el desfase apenas era de unos milisegundos en ocasiones, y que los “inadecuados” sistemas de NYSE no fueron capaces de detectar la distinta velocidad de ambos cauces. Sin embargo, desde la SEC se defiende que esta mínima diferencia puede proporcionar una “sustancial ventaja que perjudica de manera desproporcionada a los inversores particulares y a largo plazo”, en agravio comparativo con los cortoplacistas que emplean las técnicas de alta frecuencia, o HFT como se las conoce en jerga bursátil.







